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Para Niños

¿A qué edad iniciar el uso de brakets?

Muchos padres siempre se preguntan cuál es la edad ideal para que sus hijos comiencen con el uso de aparatos de ortodoncia como los brackets.

A los 10 años se puede iniciar el tratamiento con brackets
A los 10 años se puede iniciar el tratamiento con brackets

Algo que deben saber los padres es que si el niño inicia el tratamiento de ortodoncia a una edad más temprana, el proceso del mismo será mucho menor. En la niñez el tejido óseo de los maxilares es menos compacto que en un adulto  y permite que los dientes se movilicen con mayor velocidad, reduciendo en un tercio el tiempo de tratamiento.

Entonces, la edad adecuada para el inicio del uso de brackets es desde los 10 años, edad en lo que los premolares ya reemplazaron a los molares de leche.

Mientras mas temprano comience el tratamiento de ortodoncia, será mejor ya que durante la infancia, la percepción del entorno por el cambio de la sonrisa del niño es mucho menor que durante la adolescencia, etapa en donde el uso de aparatos de ortodoncia puede generar efectos negativos en la autoestima

 

Vía Cuidado Infantil

El proceso del deterioro de los dientes: Cómo revertirlo y evitar que se forme una caries dental

¿Cómo se forma una caries dental?

Cuando un diente está expuesto al ácido con frecuencia (por ejemplo, si usted come o bebe seguido, especialmente los alimentos o bebidas que contienen azúcar y almidones), los ciclos repetidos de los ataques de ácido hacen que el esmalte siga perdiendo minerales. Una pequeña manchita blanca puede aparecer donde se ha perdido los minerales. Esta es una señal temprana de una caries.

En este punto, el proceso de deterioro de los dientes se puede detener y hasta revertir. El esmalte se puede reparar solo, usando los minerales que hay en la saliva y en el flúor de la pasta de dientes u otras fuentes.

Sin embargo, si el proceso continúa, se pierden más minerales. Con el tiempo el esmalte se debilita y se destruye formándose una caries dental. La caries dental es un daño permanente que debe ser reparado con un empaste puesto por un dentista.

 

¿Cómo podemos ganar esta batalla y evitar que se forme una caries dental?

Use flúor

El flúor es un mineral que puede prevenir que progrese el deterioro de los dientes. Hasta puede revertir o parar una caries dental en etapa temprana.

El flúor protege a los dientes:

  • Evitando que el esmalte dental pierda minerales y reemplazando los que ha perdido.
  • Reduciendo la capacidad de las bacterias para producir ácido.

Se puede obtener flúor:

  • Tomando agua con flúor del suministro de agua de la comunidad; alrededor del 74 por ciento de las personas en los Estados Unidos tienen un suministro de agua con flúor en sus comunidades. (Si usted tiene agua de pozo vea la información «Private Well Water and Fluoride» de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.). (Estos enlaces están disponibles solo en inglés).
  • Cepillándose con una pasta de dientes que tenga flúor.

Si su dentista cree que su hijo necesita más flúor para mantener los dientes saludables, puede:

  • Aplicarle un gel o barniz de flúor a las superficies de los dientes.
  • Recetarle tabletas de flúor.
  • Recomendarle que use un enjuague bucal con flúor.

Sobre el agua embotellada: La mayoría del agua embotellada no tiene suficiente flúor para evitar la caries dental. Si su hijo solo toma agua embotellada, pregúntele al dentista o médico si necesita flúor adicional en forma de una tableta, barniz o gel.

Fíjese qué come y con qué frecuencia come su hijo.

La dieta de su hijo es importante en la prevención de caries. Recuerde…cada vez que comemos o bebemos algo que contenga azúcar o almidón, las bacterias en la boca usan estas sustancias para producir ácido. Este ácido comienza a cariar el esmalte de los dientes.

La saliva puede ayudar a combatir este ataque de ácido. Pero si comemos con frecuencia durante el día, especialmente alimentos y bebidas que contienen azúcar y almidones, los ataques de ácidos repetidos ganarán la batalla, haciendo que el diente pierda minerales y finalmente se forme una caries dental.

Es por eso que es importante vigilar qué come y con qué frecuencia come su hijo.

Consejos para proteger los dientes de su hijo:

  • Limite los refrigerios o bocadillos entre las comidas. Esto reduce el número de ataques de ácido a los dientes y les da la oportunidad de repararse.
  • Guarde los dulces, las galletas, los refrescos y otras bebidas azucaradas para ocasiones especiales.
  • Limite el jugo de fruta. Siga las recomendaciones external link de la Academia Americana de Pediatría para el número de raciones diarias de jugo (enlace disponible solo en inglés).
  • Asegúrese de que su hijo no coma ni beba nada que contenga azúcar después de cepillarse los dientes a la hora de dormir. El flujo de saliva disminuye durante el sueño y sin la suficiente saliva, los dientes tienen menos capacidad de repararse después de un ataque de ácido.

Asegúrese de que su hijo se cepille los dientes

Cepillarse los dientes con pasta de dientes con flúor es importante para la prevención de la caries dental.

Usted debe saber lo siguiente sobre el cepillado correcto de los dientes de su hijo:

  1. Asegúrese que su hijo se cepille los dientes dos veces por día.
  2. Supervise a los niños pequeños mientras se cepillan los dientes.
      • Para niños de 2 a 6 años, usted debe ponerles la pasta de dientes en el cepillo. Use apenas el tamaño de una alverja o chícharo de pasta de dientes con flúor.
    Dibujo de un cepillo de dientes y pasta de dientes
    • Enséñele a su hijo a escupir la pasta de dientes en lugar de tragársela. Los niños menores de 6 años tienden a tragarse la mayor parte de la pasta dental en el cepillo. Si los niños consumen regularmente más de las cantidades recomendadas de flúor durante los años en que se les forman los dientes (hasta los 8 años), los dientes permanentes podrían desarrollar líneas blancas o manchitas llamadas fluorosis dental. Generalmente la fluorosis es leve y solo un profesional dental se daría cuenta. (En los niños menores de 2 años, los expertos dentales recomiendan que no se utilice pasta dental con flúor a menos que lo indique un médico o dentista).
    • Usted tendrá que ayudar a su hijo a cepillarse los dientes hasta que tenga 7 u 8 años. Los niños pequeños no son capaces de limpiarse los dientes solos. Comience usted a cepillarle los dientes y deje que termine solo.

Hable con el dentista sobre los selladores o «sellantes»

Los selladores dentales son otra buena manera de ayudar a evitar la caries. Los selladores son unas capas plásticas y delgadas que se aplican sobre las superficies de las muelas, que son los dientes posteriores. Los selladores son útiles porque: Las superficies de masticación de las muelas son ásperas y desiguales porque tienen pequeñas grietas y ranuras. La comida y las bacterias pueden quedar atrapadas en las grietas y ranuras y permanecer allí por mucho tiempo porque las cerdas del cepillo de dientes no logran sacarlas. Los selladores cubren estas superficies formando una barrera que protege a los dientes y evita que los alimentos y las bacterias se queden atrapados allí.

Ya que la mayoría de las caries dentales en los niños y adolescentes se forman en las muelas (los dientes de atrás), es mejor aplicar los selladores dentales tan pronto les salgan:

  • Las primeras muelas permanentes (en algunas partes llamadas “muelas de los 6 años») salen entre los 5 y 7 años de edad.
  • Las segundas muelas permanentes (en algunas partes llamadas “las muelas de los 12 años») salen cuando el niño tiene entre 11 y 14 años de edad.

Lleve a su hijo al dentista para chequeos regulares

Visite al dentista regularmente para las limpiezas y un examen de los dientes. Durante la visita el dentista o higienista podrá:

  • Quitarle la placa dental.
  • Ver si hay áreas donde esté comenzando a formarse una caries dental.
  • Mostrarle a usted y a su hijo cómo limpiar bien los dientes.
  • Aplicar un gel o barniz de flúor, si es necesario.
  • Programar su próximo chequeo de rutina.

Vía:https://www.nidcr.nih.gov/oralhealth/OralHealthInformation/ChildrensOralHealth/ProcesoDeterioroDientes.htm

 

¿Por qué la pasta de dientes con flúor combate las caries?

Lavarse los dientes es un gesto que repetimos tras cada comida como parte esencial de nuestro aseo personal. Esta costumbre retira los restos de alimentos, nos deja el aliento fresco y si la pasta contiene flúor reduce la aparición de caries. Es así porque este elemento químico protege el esmalte dental al hacerlo más duro y resistente a las bacterias.

El esmalte está compuesto en su mayoría por un mineral llamado hidroxiapatita. Es muy duro, pero es soluble en los ambientes ácidos que producen, con sus productos de deshecho, las bacterias que habitan la boca cuando se alimentan de los restos de comida presentes en nuestros dientes, sobre todo de azúcares. En esas condiciones el esmalte de los dientes y las muelas se desmineraliza y aparecen huecos. Esas lesiones son las caries.

El flúor de la pasta de dientes -se incluye como fluoruro sódico, fluoruro estannoso o fluorofosfato sódico- ayuda a remineralizar el esmalte, formando fluoroapatita y cerrando los huecos abiertos por las bacterias.

“Los dientes que han recibido flúor son más redondeados con surcos más suaves que favorecen la eliminación correcta de la película bacteriana”, explica a RTVE.es la doctora Rosario Garcillán Izquierdo, del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM). Además, el flúor frena la actividad de las bacterias e incluso mata algunos tipos sensibles al compuesto.

Esta propiedad beneficiosa del flúor se descubrió a principios del siglo XX. El dentista estadounidense Frederick McKay observó que muchos de sus pacientes que residían y se habían criado en Colorado Springs, presentaban unas manchas marrones en los dientes.

Hasta la llegada de este especialista nadie se había molestado en averiguar las causas del desorden dental. Los lugareños lo achacaban a factores de lo más dispares, como la ingestión de demasiado cerdo, leche de mala calidad o agua demasiado dura.

La dosis hace el veneno

Tras un largo trabajo de investigación, McKay averiguó que las manchas se debían a la alta concentración de flúor de las aguas que bebían los residentes. A la vez, observó que la incidencia de caries era bajísima.

Tras este hallazgo, como es la dosis la que hace el veneno, se iniciaron investigaciones para averiguar la cantidad adecuada de flúor que debían tener las aguas para aprovechar sus beneficios sin sufrir los perjuicios. Hoy en día el límite máximo recomendado de ingesta de fluoruros es de 2 miligramos al día, entre el agua, la dieta y la pasta dentífrica.

Las pastas de dientes para adultos contienen 1.000 partes por millón de flúor. El resto de los componentes de la pasta de dientes son abrasivos (sílice hidratada), blanqueadores (dióxido de titanio), componentes para dar al producto la consistencia de una pasta, saborizantes y aromas para hacer la pasta agradable al consumidor.

Un orificio en la pieza dental hasta tocar el nervio

Las caries empiezan a formarse a los 20 minutos de la ingesta de los alimentos. Al principio el ácido solo estropea el esmalte, pero si no se elimina las bacterias continúan su trabajo destructor en la pieza dental, llegan a la dentina y hacen un orificio por el que acceden a la pulpa, tocan el nervio y provocan un intenso dolor.

Hay dos tipos de caries. Las que se producen en el surco de las muelas y las que se producen entre los dientes. Con el hilo dental y un buen cepillado es posible prevenir estas últimas, pero las que atacan el surco de las muelas son muy difíciles de prevenir, por no decir imposible.

Las últimas investigaciones tienen puestas las esperanzas en un compuesto llamado xilitol para prevenir este tipo de caries. El xilitol es un edulcorante que las bacterias no pueden fermentar y está presente en casi todos los chicles sin azúcar. Así, una vez más la química es la aliada de la humanidad para evitar una de las enfermedades más comunes del planeta.

Vía: http://www.rtve.es/noticias/20131004/pasta-dientes-fluor-combate-caries/758022.shtml

Caries dental en la primera infancia

La caries dental es un grave problema para algunos niños. Las caries en los dientes frontales superiores e inferiores son los problemas más comunes.

Mantener los dientes sanos
Su hijo necesita dientes de leche fuertes y saludables para masticar los alimentos y hablar. Los dientes de leche también abren espacio en los maxilares de los niños para que sus dientes permanentes crezcan derechos.

Los alimentos y las bebidas con azúcar que se asientan en la boca del niño causan caries dental. La leche, la leche maternizada y el jugo todos contienen azúcar. Muchos refrigerios que los niños comen también contienen azúcar.

Cuando los niños beben o comen cosas azucaradas, el azúcar recubre los dientes.
Dormir o deambular con un biberón (tetero) o un vaso pitillo con leche o jugo mantiene azúcar en la boca del niño.
El azúcar alimenta a las bacterias que se forman de manera natural en la boca de su hijo.
Las bacterias producen ácido.
El ácido contribuye a las caries dentales.
Prevenir la caries dental
Para prevenir la caries dental, piense en amamantar a su bebé. La leche materna por sí sola es el mejor alimento para su bebé. Mantiene saludable el interior de la boca del bebé y previene la caries dental.

Si está amamantando a su bebé con biberón:

Dele sólo leche maternizada en el biberón a bebés de menos de 1 año.
Retire el biberón o tetero de la boca o de las manos del niño cuando se quede dormido.
Lleve a su hijo a la cama con un biberón de agua solamente. NO lo acueste con un biberón con jugo, leche u otras bebidas azucaradas.
Enséñele a su bebé a beber de una taza a los 6 meses de edad. Deje de usar el biberón cuando los bebés estén entre 12 y 14 meses de edad.
NO llene el biberón del niño con bebidas ricas en azúcar, como ponche o refrescos.
NO deje que su hijo deambule con un biberón con jugo o leche.
NO permita que su bebé se pegue del chupete todo el tiempo. NO sumerja el chupete del niño en miel, azúcar o jarabe.
Cuidar los dientes de su hijo
Revise regularmente los dientes de su hijo.

Después de cada comida, limpie suavemente los dientes y las encías del bebé con una toallita limpia o una gasa para remover la placa.
Comience el cepillado tan pronto como el niño tenga dientes.
Cree una rutina. Por ejemplo, cepíllense los dientes juntos antes de acostarse.
Si tiene bebés o niños pequeños, utilice una cantidad del tamaño de un guisante de pasta dental sin fluoruro en una toallita para frotar suavemente sus dientes. Cuando sus hijos sean mayores y puedan escupir toda la pasta dental después del cepillado, utilice una cantidad de pasta dental con fluoruro del tamaño de un guisante en sus cepillos con cerdas de nailon suaves para limpiar sus dientes.

Use hilo dental cuando todos los dientes de leche de su bebé salgan. Esto generalmente sucede a los 2 años y medio de edad.

Si su bebé tiene 6 meses o más, necesita de fluoruro para mantener sus dientes sanos.

Utilice agua fluorada del grifo.
Dele a su bebé un suplemento de fluoruro si bebe agua de pozo o agua sin fluoruro.
Asegúrese de que cualquier agua embotellada que use contenga fluoruro.
Deles a sus hijos alimentos que contengan minerales para fortalecer sus dientes.

Lleve a sus hijos al odontólogo cuando le hayan salido todos los dientes de leche o a la edad 2 o 3 años; lo que ocurra primero.

 

Vía medineplus

enjuague bucal? Beneficios de usar enjuague Higiene bucal 4 pasos para una boca sana 4 PASOS PARA UNA BOCA SANA

1. CEPILLADO

Aprende a cepillarte bien los dientes. Para un buen cepillado de dientes, se deben emplear al menos dos minutos.

En el cepillado se recomienda colocar el cepillo formando un ángulo de 45º respecto a la encía y hacer movimientos cortos y suaves tanto sobre la superficie interna como la externa de cada diente, realizando un movimiento que aleje la placa de la superficie del diente y de la encía.

Acuérdate de limpiar todos los dientes y superficies: dentro, fuera, superficies masticatorias, los dientes de difícil acceso y las zonas que rodean los empastes, las coronas y otras restauraciones. Presta atención a lo largo de la línea de las encías. Concéntrate en limpiar exhaustivamente cada sección. Para conseguir un aliento más fresco, cerciórate de cepillarte también la lengua.

Si te sangran las encías, no dejes de cepillarte, con un cepillado exhaustivo se puede revertir las primeras fases de la gingivitis. Visita al dentista si el sangrado persiste.

Es importante elegir un cepillo adecuado. Seguir una técnica de cepillado correcta no tiene sentido si no disponemos de la herramienta adecuada. Un cepillo de dureza suave o media, con cerdas sintéticas y cabezal pequeño es el mejor para llegar a las zonas de difícil acceso. Por otra parte, es importante sustituir el cepillo cuando empiece a mostrar signos de desgaste o cada 3 meses.

4 pasos cepillo de dientes

CEPILLOS ELÉCTRICOS: INSTRUCCIONES

La técnica de cepillado es prácticamente la misma con los cepillos eléctricos. Pasa el cepillo lentamente por todos los dientes, tanto por la cara interna como por la externa, sin presionar demasiado. El movimiento circular es suficiente para eliminar la mayor parte de la suciedad.

 

2. LIMPIEZA INTERDENTAL CON HILOS Y CEPILLOS ESPECIALES

Resulta difícil acceder al espacio interproximal, que es el que se encuentra entre los dientes. Con frecuencia quedan restos de comida ahí y no se pueden eliminar con el cepillo. Para limpiar estas zonas deben utilizarse cepillos especiales o hilo dental una vez al día.

¿CÓMO UTILIZAR EL HILO DENTAL?

  • Corta unos 45 cm de hilo dental, que normalmente viene en una bobina.
  • Enróllate cada extremo en un dedo índice.
  • Sujeta el hilo con los pulgares y los índices y ténsalo.
  • Pásate el hilo entre los dientes y a lo largo de la línea de las encías mediante movimientos verticales.
  • Para una mayor higiene, cambia de tramo de hilo para cada diente.

Limpieza interdental

 

3. USO DEL ENJUAGUE BUCAL

Hay muchas superficies de la boca donde las bacterias pueden asentarse: en los dientes, naturalmente, pero también en la lengua y las encías. El uso de un enjuague bucal después del cepillado es importante para reducir su proliferación.

Los colutorios pueden emplearse a diario para el mantenimiento de una buena salud bucal o de forma temporal para problemas específicos.

Los colutorios de uso diario como LISTERINE ® se deben ir incorporando a la rutina diaria de higiene bucal como complemento del cepillado y el hilo dental. Entre las características de los colutorios de uso diario hay que subrayar la importancia de un buen efecto antibacteriano, capaz de eliminar la placa, proteger las encías y de combatir las bacterias que causan la halitosis. Los colutorios a base de aceites esenciales son una buena elección, ya que han demostrado poseer una buena eficacia en todos estos aspectos.

Entre los colutorios utilizados de forma más específica, encontramos por ejemplo colutorios con clorhexidina, usados ampliamente en odontología en concentraciones de 0,2% y 0,12% por su gran eficacia en la prevención de infecciones debidas a intervenciones odontológicas. El uso de estos colutorios está sin embargo restringido a periodos breves, de 1 a 2 semanas, debido a que una exposición prolongada o excesiva puede causar efectos indeseados como la coloración de los dientes y de la lengua. Si tienes dudas sobre qué enjuague bucal es el que mejor se adapta a tus necesidades consulta con tu dentista.

Paso 3: Uso del enjuague bucal

 

4. VISITA AL DENTISTA

¿Crees que tienes unos dientes y una boca sana porque te los lavas todos los días? ¡Esto no es una excusa para no ir al dentista! Tu dentista te dirá cada cuánto tiempo debes hacerte una revisión. Mucha gente no va al dentista de manera periódica.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE VISITAR AL DENTISTA PERIÓDICAMENTE?

La placa que se forma en la superficie de los dientes está compuesta por proteínas salivales, bacterias, azúcares complejos y ácidos. El cepillado de los dientes y el uso de enjuagues bucales e hilo dental a diario reducen estas acumulaciones. Sin embargo, si la higiene bucal no es óptima, la placa dental acaba formándose a largo plazo, y con la acumulación de minerales se convierte en sarro.

Una vez que el sarro aparece, debe eliminarlo un dentista o un higienista. El sarro es uno de los factores responsables de la gingivitis y de la decoloración de los dientes. Por eso te recomendamos encarecidamente que vayas al dentista con regularidad.

REVISIONES PERIÓDICAS

La función de los dentistas consiste tanto en prevenir como en curar. En primer lugar, tu dentista querrá conocer:

  • Las características de tu boca.
  • Tus hábitos alimenticios y las bebidas que tomas.
  • Si sigues algún tipo de medicación.

¿Por qué? Para asesorarte sobre los hábitos de higiene bucal adecuados y ayudarte a incorporarlos a tu vida diaria. Puede recordarte cómo cepillarte los dientes correctamente y aconsejarte sobre qué enjuague bucal usar.

Visita a tu dentista periódicamente. No olvides que es recomendable llevar a los niños a revisiones desde que son muy pequeños.

 

Vía Listerine

¿En qué consiste un tratamiento de conducto?

La endodoncia es un tratamiento para extraer la pulpa (nervio) del diente y así evitar su extracción. Se aplica en piezas dentales fracturadas, con caries profundas y lastimadas en su tejido pulpar (nervio) en las que hay una lesión irreversible.
Procedimiento

Se perfora la pieza dental afectada y se retira la pulpa. Después se limpia, agranda y moldea la cámara pulpar y los conductos de la raíz dental, para luego proceder a su rellenado. Se restaura la pieza dental con amalgama o composite o se recubre con una corona si fuese necesario.
La endodoncia es un tratamiento complicado ya que es secuencial, no hay visión directa para el operador y es irreversible.

¿Por qué hay que sacar el nervio?  Por las caries, generalmente. Además, cuando la infección avanza hasta la pulpa es doloroso y se forma un absceso.

¿Por qué es frecuente la fractura de los dientes con tratamiento de conducto? Porque quedan más frágiles. Una obturación que refuerce o una corona artificial son mejor si se ha perdido una gran parte de la corona.

La dieta ideal para unos dientes sanos

Sabemos que lo que comemos y bebemos afecta a la salud de todo nuestro cuerpo: órganos, músculos, e incluso a nuestros dientes.

Para cuidar la salud de nuestros dientes no solo debemos cuidar la higiene bucal, sino que también es conveniente introducir una serie de alimentos que nos ayuden a mantener nuestra boca en perfectas condiciones.

Los alimentos que nos ayudan a mantener unos dientes sanos

¿Qué tipo de alimentos debemos introducir o mantener en nuestra alimentación para asegurar nuestra salud bucal? En primer lugar, el más importante de todos: el agua. El agua es indispensable para la vida y nos proporciona una buena hidratación para todos los tejidos. Además, beber agua estimula la producción de saliva, que neutraliza las bacterias que se encuentran en la boca.

Los alimentos crujientes como las manzanas, las zanahorias o las ramas de apio comidas a mordiscos son una forma genial de limpiar la boca y los espacios interdentales. Podemos incluirlos en ensaladas o consumirlos como snacks entre horas.

La dieta ideal para unos dientes sanos
La dieta ideal para unos dientes sanos

También los alimentos ricos en polifenoles como las legumbres, las frutas y verduras de color rojo (fresas, arándanos y frambuesas, berenjena y remolacha), y bebidas como el té rojo y el té negro deben formar parte de nuestra alimentación. Los polifenoles actúan como un bactericida natural, haciendo que las bacterias de la boca no proliferen.

La vitamina C contenida en frutas como la naranja, los kiwis o verduras como el pimiento y el brócoli también hace que sean buenas para la salud dental, ya que ayudan a mantener el colágeno en las encías.

El calcio y el fósforo forman parte de la estructura de distintos tejidos, entre ellos los dientes, y podemos encontrarlos en los lácteos y en sus derivados: yogures y quesos.

Cuidado con las caries

Las caries son las principales enemigas de una dentadura sana. Estas se crean mediante la producción de ácidos formados por la fermentación de bacterias que provienen del azúcar. Cuando consumimos azúcares, estos se distribuyen en nuestra placa dental y allí son metabolizados por microorganismos que los convierten en ácidos. La acción de estos ácidos va desmineralizando el esmalte y las proteínas del diente.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que no más de un 10% de las calorías totales de la dieta provengan de los azúcares, aunque hace poco se había pensado en reducir esta cantidad a un 5%. Debemos ser conscientes del azúcar que consumimos en nuestra dieta, tanto refinado como a través de los productos procesados, para reducir su cantidad y la frecuencia de las tomas.

Estas medidas se deben complementar con las revisiones periódicas al odontólogo y  un buen cepillado, tras cada comida así como el uso de colutorios sin alcohol y con flúor (una vez al día) y la seda dental fluorada (también una vez al día).

Los dulces y los niños

La glucosa cumple una función determinante en el organismo de los niños, pero su exceso puede generar problemas en su salud y en su crecimiento.

¿Qué es la glucosa?Es hidrato de carbono, un monosacárido elemental que se encuentra normalmente en la sacarosa (azúcar) que consumimos.

¿Para qué sirve la glucosa en el cuerpo?Esta  queda en el torrente sanguíneo y hace el proceso normal de pasar al hígado para producir la parte energética necesaria para vivir.

¿Los niños deben consumir azúcar?Sí, después del año pues ellos queman mucha energía ya que su nivel de actividad es elevado y, por lo tanto, es importante su ingesta. El metabolismo aumenta porque los niños están en crecimiento y el aporte de los nutrientes es mayor.

¿En qué cantidades deben ingerirla?Su ingesta debe ser diaria pero moderada, pueden ser de 3 cucharadas al día, según la nutricionista Martha Lamus. Además, depende de cada organismo y de la edad que tenga el niño.

¿Cómo se controla el gusto por el dulce en los niños?La creación de hábitos alimentarios es fundamental. La mexicana especialista en crianza, Ale Velasco, asegura que para poder lograr que el niño coma adecuadamente es importante que la familia sea su ejemplo: “No es que le digas a tu hijo que no coma dulce y te empaques varias donas al frente de él”, aclara.La nutricionista y dietista Diana María Salinas considera que es básico educar al niño y a su hogar: “Son los papás los que determinan los hábitos alimentarios del niño desde la primera comida: si le ponen azúcar a esta ya le están generando un  hábito, pues el niño desconoce lo que es el azúcar y aunque para los papás la comida puede tener un sabor insípido, para el niño no”, asegura.Esto quiere decir que cuando comienza la alimentación complementaria, no se le debe poner ni azúcar ni sal a los alimentos, pues es mucho más saludable que el bebé se acostumbre a su sabor natural.

¿En qué momento se introduce el azúcar en la dieta del niño? Al año de nacimiento, según afirma la nutricionista.

¿Qué hago si mi hijo me pide un dulce?Según las especialistas, no se le debe negar, lo importante es darle una porción pequeña y poner reglas claras, una de las más importantes es acostumbrarlo a que no coma azúcar o chocolates todo el tiempo: “Es indispensable decirle que solo los fines de semana puede consumir helados, por ejemplo; porque si durante los 5 primeros años de vida lo deja comer dulces será muy difícil que luego se los quite”.

¿Cuál es la manera saludable de calmar la necesidad de glucosa?Los padres pueden darles frutas que tengan dulce, como por ejemplo una uva o una manzana. Son más nutritivas y más benéficas que una chocolatina o un helado.

¿Cuales son las consecuencias del exceso de azúcar?Cuando se consume exageradamente no se gasta toda la energía, así que se almacena en forma de grasa y esto puede generar aumento de peso en el niño. Con este descontrol se obliga al páncreas a producir más insulina para absorber una pequeña cantidad de azúcar  en sangre y si ocurre repetidamente hay un desequilibrio que puede hacer que el niño sufra de hipoglicemia; si no se controla, generará diabetes más adelante, según la nutricionista Diana María Salinas.Por otro lado, también se puede ver afectado su crecimiento, pues el exceso de azúcar no permite una buena oxigenación celular ni tampoco una buena coagulación.

¿Qué debo hacer si el azúcar se convierte en un problema?Es recomendable asistir a las consultas pediátricas, pues cuando el niño se ha acostumbrado al dulce -ya que se lo dieron a probar desde antes del primer año- el nutricionista no se lo puede quitar radicalmente, sino que tiene que iniciar un proceso de adelgazamiento en el que no se vea afectado su crecimiento.

¿Es verdad que los niños tienen mayor probabilidad de ser hiperactivos si consumen azúcar?Las opiniones están divididas: algunos padres y expertos como la nutricionista y dietista Salinas, afirman que el consumo de azúcares simples como dulces, bombones y galletas sí puede generar hiperactividad, ya que estos ingresan al torrente sanguíneo rápidamente y se absorben de la misma manera aumentando la energía del niño.  Sin embargo, la relación entre el azúcar y el comportamiento del niño hiperactivo ha sido investigada en estudios cuyos resultados han sido negativos.

Recomendaciones:• No le ofrezca a su hijo dos alimentos azucarados a la vez, por ejemplo, si le va a dar un vaso de leche con azúcar no lo mezcle con cereales azucarados.• Reduzca el consumo de alimentos procesados con este ingrediente.• Limite la cantidad de golosinas, pero no las prohíba, solamente permita su consumo de vez en cuando.• Sirva cucharadas de azúcar moderadas.

vía: Elabcdelbebe

9 consejos prácticos para cuidar tus dientes

En nuestra boca viven 20.000 millones de bacterias y cada día que pasa sin que nos cepillemos los dientes ahí se mudan millones de nuevas bacterias dispuestas a hacer de las suyas.

El programa de la BBC «La verdad sobre tus dientes» explora cómo debemos mantener una buena higiene bucal.

Aquí te presentamos nueve recomendaciones prácticas para no tener que visitar al dentista antes de tiempo:

1. La dieta, más importante que el cepillado para prevenir la caries

Según la especialista en odontología restaurativa Serpil Djemal, del King´s College Hospital de Londres, la dieta tiene un peso más importante que el propio cepillado de los dientes en la prevención de la caries.

«Cepillarse los dientes es excelente, es muy importante y evita la piorrea, pero el factor de la dieta es clave», dijo.

No llega con cepillarse los dientes bien y más veces al día para compensar: eso no podrá revertir los efectos de una mala dieta.

«En lo que se refiere a caries, cavidades y agujeros en los dientes la clave está en la dieta y en la frecuencia de exposición al azúcar», dijo.

2. Cuándo comer, tan importante como qué se come

Si no has comido o bebido durante un tiempo, tu boca está esencialmente «en reposo» y tus dientes a salvo.

Pero justo después de comer se vuelve ácida, creando un ambiente en el que tus dientes empiezan a disolverse.

«A la boca le toma unos 40 minutos volver a sus niveles seguros de acidez», explica el doctor Chris van Tulleken.

Así que cuanto más picotees entre horas, más períodos de acidez habrá en tu boca.

El consejo general para el cuidado de los dientes es evita comer entre horas y comer los dulces después de las comidas.

3. Cómo «comer bien» entre horas

Pero si no puedes resistirte a picotear entre horas, Van Tulleken recomienda «beber agua, masticar un chicle sin azúcar o incluso comer un poco de queso», para ayudar a los dientes a regresar a ese nivel seguro de acidez.

Dientes de lecheDerechos de autor de la imagenPA
Image captionEl cepillado no puede revertir los efectos de una mala dieta.

4. Azúcar, el gran enemigo de los dientes

La frecuencia de exposición al azúcar es clave para el desarrollo de caries.

Van Tulleken recomienda tener cuidado con los alimentos aparentemente incocentes pero que tienen azúcar escondido, como los zumos de fruta, los cereales o algunas comidas precocinadas.

«Hay azúcares escondidos en alimentos que nunca te esperarías», dice el investigador.

Es mejor comer una naranja que beber un zumo de naranja embotellado.

La leche es otro de los alimentos que puede traicionar, particularmente en los niños: si bien su contenido en calcio lo hace recomendable para los dientes, también contiene azúcar.

Algunos niños se quedan dormidos con el biberón en la boca o no se cepillan los dientes después de beber leche y eso también contribuye a la formación de caries.

 

5. El ácido, otro enemigo

Hilo dentalDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Si has bebido una bebida acídica, como un zumo o un te de frutas, es mejor beber un vaso de agua después para enjuagar la boca y diluir el ácido.

Pero no es recomendable cepillarse los dientes durante la hora después de tomar una bebida acídica, porque el ácido suaviza el esmalte dental y con el cepillado puedes dañar esa capa dental protectora, según explica Van Tulleken.

6. Entonces ¿Cuándo es mejor cepillarse los dientes?

Cepillarse inmediatamente después de comer, y sobre todo después de comer algo ácido (como un zumo de naranja), puede perjudicar al esmalte dental.

Lo ideal es hacerlo después de cada comida pero dejando pasar un tiempo, aproximadamente 40 minutos.

7. Un método para cepillarse bien los dientes

Según la especialista en odontología Serpil Djemal, es muy difícil hacerlo bien porque la mayoría aprende mirando a su mamá y tiende a repetir lo que ve y agarrar hábitos desde muy pequeño.

Por eso la mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Djemal recomienda tener un método: empezar en una esquina de la boca e ir cepillado lentamente y uno por uno cada diente, «como haciéndoles cosquillas», hasta llegar a la otra esquina.

Van Tulleken añade cepíllarlos durante dos minutos, dos veces al día, y finalmente no enjuagar la boca al final, sólo escupir. Así, el flúor se queda en los dientes y los mantiene saludables.

8. Vegetales contra el mal aliento

Paciente en el dentistaDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionEn general se debe evitar comer entre horas. Los dulces es preferible comerlos después de las comidas.

La diferencia entre una boca limpia y una boca con mal aliento es comparable a la de un río de agua corriente y cristalina y una laguna de aguas estancadas.

«Idealmente la saliva debería fluir por la boca y llevarse las bacterias que causan el mal olor. Pero si tu boca se seca por algún motivo, porque estás nervioso, o por el alcohol, o porque has estado durmiendo y rocando, tu boca se parece más a una laguna de agua estancada», explica Van Tulleken.

Para deshacerte de ese mal olor de aguas podridas primero necesitas beber agua, que lavará los compuestos sulfúricos que se generan en la cavidad oral y que causan el mal aliento o halitosis.

Después puedes consumir vegetales fibrosos con un alto contenido de agua, como el pepino, el apio o la zanahoria.

Su contenido en agua limpia la boca y al masticarlos, su textura fibrosa hace que generes más saliva.

«Estos vegetales son como una combinación de una pasta dental y un enjuague bucal naturales, provistos por la madre naturaleza. Y además saben bien y son baratos», comenta el doctor Van Tulleken.

9. Cómo saber qué pasta dental comprar

Limpieza profunda, protección de cavidades, limpieza avanzada, refrescante, especial para niños, para dientes sensibles… Hay miles de productos de higiene dental, desde pastas y enjuagues hasta cepillos, que hacen todo tipo de promesas… pero ¿cómo saber si funcionan?

El doctor Chris van Tulleken habló con la Asociación de dentistas del Reino Unido y después de contrastar opiniones con varios expertos y de revisar estudios científicos llegó a esta conclusión:

«Si tienes un buen cepillo de dientes manual, una pasta con fluoruro y te lavas los dientes durante dos minutos dos veces al día, cubriendo bien toda la superficie de tus dientes y encías, estás haciendo todo lo necesario».

«El resto de productos que muchos tenemos en el armario, no es que pensemos que no funcionan sino que no sabemos de verdad si funcionan o no, e incluso si funcionaran probablemente no añadirían ningún gran beneficio».

 

Via BBC

La diabetes puede causar problemas graves en la boca

Si usted tiene diabetes, asegúrese de cuidar su salud oral. Las personas con diabetes corren el riesgo de tener infecciones en la boca, en particular, enfermedad de las encías (también llamada enfermedad periodontal). Esta enfermedad puede dañar las encías y el hueso que sostiene a los dientes en su lugar, lo que también puede hacerle doloroso masticar. Algunas personas con enfermedad grave de las encías pierden los dientes. Además, la enfermedad de las encías también podría dificultarle el control de la glucosa (azúcar) en la sangre.

Otros problemas que la diabetes puede causar son sequedad en la boca y una infección por hongos llamada muguet o candidiasis oral. La sequedad en la boca ocurre cuando no hay suficiente saliva (el líquido que mantiene la boca húmeda). La diabetes también puede aumentar el nivel de glucosa en la saliva. La combinación de estos problemas podría llevar a que se desarrolle muguet, que se presenta como placas blanquecinas y dolorosas en la boca.

Si usted no mantiene su diabetes bajo control, será más propenso a desarrollar problemas de la boca. Lo bueno es que usted puede mantener los dientes y las encías saludables. Para ayudar a prevenir los problemas graves en la boca, controle su nivel de glucosa en la sangre, cepíllese los dientes y use la seda dental todos los días, y visite al dentista regularmente.

Tome medidas para mantener su salud oral. Consulte al dentista si nota algú​n problema.

Si tiene diabetes, tome las siguientes medidas:

  • Controle su nivel de glucosa en la sangre.
  • Cepíllese los dientes y use seda dental todos los días.
  • Vaya al dentista regularmente. No se olvide de decirle que usted tiene diabetes.
  • Informe al dentista si su dentadura postiza (dientes falsos) no le resulta cómoda o si le duelen las encías.
  • Si fuma, ¡deje de hacerlo! Fumar empeora la enfermedad de las encías. El médico o el dentista puede ayudarlo a dejar de fumar.

Tome unos minutos para inspeccionarse la boca regularmente y así identificar cualquier problema que pueda tener. Es posible que note que las encías le sangran al cepillarse los dientes o al pasarse la seda dental. También puede tener sequedad, dolor, placas blanquecinas o un mal sabor en la boca. Cualquiera de estos malestares justifica una consulta con el dentista.

Recuerde, el control adecuado de la glucosa en la sangre le ayudará a prevenir problemas en la boca.

Vía nid

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