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Ortodoncia

El proceso del deterioro de los dientes: Cómo revertirlo y evitar que se forme una caries dental

¿Cómo se forma una caries dental?

Cuando un diente está expuesto al ácido con frecuencia (por ejemplo, si usted come o bebe seguido, especialmente los alimentos o bebidas que contienen azúcar y almidones), los ciclos repetidos de los ataques de ácido hacen que el esmalte siga perdiendo minerales. Una pequeña manchita blanca puede aparecer donde se ha perdido los minerales. Esta es una señal temprana de una caries.

En este punto, el proceso de deterioro de los dientes se puede detener y hasta revertir. El esmalte se puede reparar solo, usando los minerales que hay en la saliva y en el flúor de la pasta de dientes u otras fuentes.

Sin embargo, si el proceso continúa, se pierden más minerales. Con el tiempo el esmalte se debilita y se destruye formándose una caries dental. La caries dental es un daño permanente que debe ser reparado con un empaste puesto por un dentista.

 

¿Cómo podemos ganar esta batalla y evitar que se forme una caries dental?

Use flúor

El flúor es un mineral que puede prevenir que progrese el deterioro de los dientes. Hasta puede revertir o parar una caries dental en etapa temprana.

El flúor protege a los dientes:

  • Evitando que el esmalte dental pierda minerales y reemplazando los que ha perdido.
  • Reduciendo la capacidad de las bacterias para producir ácido.

Se puede obtener flúor:

  • Tomando agua con flúor del suministro de agua de la comunidad; alrededor del 74 por ciento de las personas en los Estados Unidos tienen un suministro de agua con flúor en sus comunidades. (Si usted tiene agua de pozo vea la información «Private Well Water and Fluoride» de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.). (Estos enlaces están disponibles solo en inglés).
  • Cepillándose con una pasta de dientes que tenga flúor.

Si su dentista cree que su hijo necesita más flúor para mantener los dientes saludables, puede:

  • Aplicarle un gel o barniz de flúor a las superficies de los dientes.
  • Recetarle tabletas de flúor.
  • Recomendarle que use un enjuague bucal con flúor.

Sobre el agua embotellada: La mayoría del agua embotellada no tiene suficiente flúor para evitar la caries dental. Si su hijo solo toma agua embotellada, pregúntele al dentista o médico si necesita flúor adicional en forma de una tableta, barniz o gel.

Fíjese qué come y con qué frecuencia come su hijo.

La dieta de su hijo es importante en la prevención de caries. Recuerde…cada vez que comemos o bebemos algo que contenga azúcar o almidón, las bacterias en la boca usan estas sustancias para producir ácido. Este ácido comienza a cariar el esmalte de los dientes.

La saliva puede ayudar a combatir este ataque de ácido. Pero si comemos con frecuencia durante el día, especialmente alimentos y bebidas que contienen azúcar y almidones, los ataques de ácidos repetidos ganarán la batalla, haciendo que el diente pierda minerales y finalmente se forme una caries dental.

Es por eso que es importante vigilar qué come y con qué frecuencia come su hijo.

Consejos para proteger los dientes de su hijo:

  • Limite los refrigerios o bocadillos entre las comidas. Esto reduce el número de ataques de ácido a los dientes y les da la oportunidad de repararse.
  • Guarde los dulces, las galletas, los refrescos y otras bebidas azucaradas para ocasiones especiales.
  • Limite el jugo de fruta. Siga las recomendaciones external link de la Academia Americana de Pediatría para el número de raciones diarias de jugo (enlace disponible solo en inglés).
  • Asegúrese de que su hijo no coma ni beba nada que contenga azúcar después de cepillarse los dientes a la hora de dormir. El flujo de saliva disminuye durante el sueño y sin la suficiente saliva, los dientes tienen menos capacidad de repararse después de un ataque de ácido.

Asegúrese de que su hijo se cepille los dientes

Cepillarse los dientes con pasta de dientes con flúor es importante para la prevención de la caries dental.

Usted debe saber lo siguiente sobre el cepillado correcto de los dientes de su hijo:

  1. Asegúrese que su hijo se cepille los dientes dos veces por día.
  2. Supervise a los niños pequeños mientras se cepillan los dientes.
      • Para niños de 2 a 6 años, usted debe ponerles la pasta de dientes en el cepillo. Use apenas el tamaño de una alverja o chícharo de pasta de dientes con flúor.
    Dibujo de un cepillo de dientes y pasta de dientes
    • Enséñele a su hijo a escupir la pasta de dientes en lugar de tragársela. Los niños menores de 6 años tienden a tragarse la mayor parte de la pasta dental en el cepillo. Si los niños consumen regularmente más de las cantidades recomendadas de flúor durante los años en que se les forman los dientes (hasta los 8 años), los dientes permanentes podrían desarrollar líneas blancas o manchitas llamadas fluorosis dental. Generalmente la fluorosis es leve y solo un profesional dental se daría cuenta. (En los niños menores de 2 años, los expertos dentales recomiendan que no se utilice pasta dental con flúor a menos que lo indique un médico o dentista).
    • Usted tendrá que ayudar a su hijo a cepillarse los dientes hasta que tenga 7 u 8 años. Los niños pequeños no son capaces de limpiarse los dientes solos. Comience usted a cepillarle los dientes y deje que termine solo.

Hable con el dentista sobre los selladores o «sellantes»

Los selladores dentales son otra buena manera de ayudar a evitar la caries. Los selladores son unas capas plásticas y delgadas que se aplican sobre las superficies de las muelas, que son los dientes posteriores. Los selladores son útiles porque: Las superficies de masticación de las muelas son ásperas y desiguales porque tienen pequeñas grietas y ranuras. La comida y las bacterias pueden quedar atrapadas en las grietas y ranuras y permanecer allí por mucho tiempo porque las cerdas del cepillo de dientes no logran sacarlas. Los selladores cubren estas superficies formando una barrera que protege a los dientes y evita que los alimentos y las bacterias se queden atrapados allí.

Ya que la mayoría de las caries dentales en los niños y adolescentes se forman en las muelas (los dientes de atrás), es mejor aplicar los selladores dentales tan pronto les salgan:

  • Las primeras muelas permanentes (en algunas partes llamadas “muelas de los 6 años») salen entre los 5 y 7 años de edad.
  • Las segundas muelas permanentes (en algunas partes llamadas “las muelas de los 12 años») salen cuando el niño tiene entre 11 y 14 años de edad.

Lleve a su hijo al dentista para chequeos regulares

Visite al dentista regularmente para las limpiezas y un examen de los dientes. Durante la visita el dentista o higienista podrá:

  • Quitarle la placa dental.
  • Ver si hay áreas donde esté comenzando a formarse una caries dental.
  • Mostrarle a usted y a su hijo cómo limpiar bien los dientes.
  • Aplicar un gel o barniz de flúor, si es necesario.
  • Programar su próximo chequeo de rutina.

Vía:https://www.nidcr.nih.gov/oralhealth/OralHealthInformation/ChildrensOralHealth/ProcesoDeterioroDientes.htm

 

¿En qué consiste un tratamiento de conducto?

La endodoncia es un tratamiento para extraer la pulpa (nervio) del diente y así evitar su extracción. Se aplica en piezas dentales fracturadas, con caries profundas y lastimadas en su tejido pulpar (nervio) en las que hay una lesión irreversible.
Procedimiento

Se perfora la pieza dental afectada y se retira la pulpa. Después se limpia, agranda y moldea la cámara pulpar y los conductos de la raíz dental, para luego proceder a su rellenado. Se restaura la pieza dental con amalgama o composite o se recubre con una corona si fuese necesario.
La endodoncia es un tratamiento complicado ya que es secuencial, no hay visión directa para el operador y es irreversible.

¿Por qué hay que sacar el nervio?  Por las caries, generalmente. Además, cuando la infección avanza hasta la pulpa es doloroso y se forma un absceso.

¿Por qué es frecuente la fractura de los dientes con tratamiento de conducto? Porque quedan más frágiles. Una obturación que refuerce o una corona artificial son mejor si se ha perdido una gran parte de la corona.

9 consejos prácticos para cuidar tus dientes

En nuestra boca viven 20.000 millones de bacterias y cada día que pasa sin que nos cepillemos los dientes ahí se mudan millones de nuevas bacterias dispuestas a hacer de las suyas.

El programa de la BBC «La verdad sobre tus dientes» explora cómo debemos mantener una buena higiene bucal.

Aquí te presentamos nueve recomendaciones prácticas para no tener que visitar al dentista antes de tiempo:

1. La dieta, más importante que el cepillado para prevenir la caries

Según la especialista en odontología restaurativa Serpil Djemal, del King´s College Hospital de Londres, la dieta tiene un peso más importante que el propio cepillado de los dientes en la prevención de la caries.

«Cepillarse los dientes es excelente, es muy importante y evita la piorrea, pero el factor de la dieta es clave», dijo.

No llega con cepillarse los dientes bien y más veces al día para compensar: eso no podrá revertir los efectos de una mala dieta.

«En lo que se refiere a caries, cavidades y agujeros en los dientes la clave está en la dieta y en la frecuencia de exposición al azúcar», dijo.

2. Cuándo comer, tan importante como qué se come

Si no has comido o bebido durante un tiempo, tu boca está esencialmente «en reposo» y tus dientes a salvo.

Pero justo después de comer se vuelve ácida, creando un ambiente en el que tus dientes empiezan a disolverse.

«A la boca le toma unos 40 minutos volver a sus niveles seguros de acidez», explica el doctor Chris van Tulleken.

Así que cuanto más picotees entre horas, más períodos de acidez habrá en tu boca.

El consejo general para el cuidado de los dientes es evita comer entre horas y comer los dulces después de las comidas.

3. Cómo «comer bien» entre horas

Pero si no puedes resistirte a picotear entre horas, Van Tulleken recomienda «beber agua, masticar un chicle sin azúcar o incluso comer un poco de queso», para ayudar a los dientes a regresar a ese nivel seguro de acidez.

Dientes de lecheDerechos de autor de la imagenPA
Image captionEl cepillado no puede revertir los efectos de una mala dieta.

4. Azúcar, el gran enemigo de los dientes

La frecuencia de exposición al azúcar es clave para el desarrollo de caries.

Van Tulleken recomienda tener cuidado con los alimentos aparentemente incocentes pero que tienen azúcar escondido, como los zumos de fruta, los cereales o algunas comidas precocinadas.

«Hay azúcares escondidos en alimentos que nunca te esperarías», dice el investigador.

Es mejor comer una naranja que beber un zumo de naranja embotellado.

La leche es otro de los alimentos que puede traicionar, particularmente en los niños: si bien su contenido en calcio lo hace recomendable para los dientes, también contiene azúcar.

Algunos niños se quedan dormidos con el biberón en la boca o no se cepillan los dientes después de beber leche y eso también contribuye a la formación de caries.

 

5. El ácido, otro enemigo

Hilo dentalDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Si has bebido una bebida acídica, como un zumo o un te de frutas, es mejor beber un vaso de agua después para enjuagar la boca y diluir el ácido.

Pero no es recomendable cepillarse los dientes durante la hora después de tomar una bebida acídica, porque el ácido suaviza el esmalte dental y con el cepillado puedes dañar esa capa dental protectora, según explica Van Tulleken.

6. Entonces ¿Cuándo es mejor cepillarse los dientes?

Cepillarse inmediatamente después de comer, y sobre todo después de comer algo ácido (como un zumo de naranja), puede perjudicar al esmalte dental.

Lo ideal es hacerlo después de cada comida pero dejando pasar un tiempo, aproximadamente 40 minutos.

7. Un método para cepillarse bien los dientes

Según la especialista en odontología Serpil Djemal, es muy difícil hacerlo bien porque la mayoría aprende mirando a su mamá y tiende a repetir lo que ve y agarrar hábitos desde muy pequeño.

Por eso la mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Djemal recomienda tener un método: empezar en una esquina de la boca e ir cepillado lentamente y uno por uno cada diente, «como haciéndoles cosquillas», hasta llegar a la otra esquina.

Van Tulleken añade cepíllarlos durante dos minutos, dos veces al día, y finalmente no enjuagar la boca al final, sólo escupir. Así, el flúor se queda en los dientes y los mantiene saludables.

8. Vegetales contra el mal aliento

Paciente en el dentistaDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionEn general se debe evitar comer entre horas. Los dulces es preferible comerlos después de las comidas.

La diferencia entre una boca limpia y una boca con mal aliento es comparable a la de un río de agua corriente y cristalina y una laguna de aguas estancadas.

«Idealmente la saliva debería fluir por la boca y llevarse las bacterias que causan el mal olor. Pero si tu boca se seca por algún motivo, porque estás nervioso, o por el alcohol, o porque has estado durmiendo y rocando, tu boca se parece más a una laguna de agua estancada», explica Van Tulleken.

Para deshacerte de ese mal olor de aguas podridas primero necesitas beber agua, que lavará los compuestos sulfúricos que se generan en la cavidad oral y que causan el mal aliento o halitosis.

Después puedes consumir vegetales fibrosos con un alto contenido de agua, como el pepino, el apio o la zanahoria.

Su contenido en agua limpia la boca y al masticarlos, su textura fibrosa hace que generes más saliva.

«Estos vegetales son como una combinación de una pasta dental y un enjuague bucal naturales, provistos por la madre naturaleza. Y además saben bien y son baratos», comenta el doctor Van Tulleken.

9. Cómo saber qué pasta dental comprar

Limpieza profunda, protección de cavidades, limpieza avanzada, refrescante, especial para niños, para dientes sensibles… Hay miles de productos de higiene dental, desde pastas y enjuagues hasta cepillos, que hacen todo tipo de promesas… pero ¿cómo saber si funcionan?

El doctor Chris van Tulleken habló con la Asociación de dentistas del Reino Unido y después de contrastar opiniones con varios expertos y de revisar estudios científicos llegó a esta conclusión:

«Si tienes un buen cepillo de dientes manual, una pasta con fluoruro y te lavas los dientes durante dos minutos dos veces al día, cubriendo bien toda la superficie de tus dientes y encías, estás haciendo todo lo necesario».

«El resto de productos que muchos tenemos en el armario, no es que pensemos que no funcionan sino que no sabemos de verdad si funcionan o no, e incluso si funcionaran probablemente no añadirían ningún gran beneficio».

 

Via BBC

¿Como cuidar tus dientes durante el embarazo?

El embarazo comporta una serie de cambios orgánicos y de conducta que pueden repercutir en la cavidad bucal provocando un mayor riesgo de caries y de enfermedad de las encías. Por ello, cuando la mujer sepa de su embarazo, debería solicitar una visita de revisión con su odontólogo que le indicará si tiene alguna patología y realizará los tratamientos preventivos necesarios.

¿Es verdad que el embarazo pone en peligro los dientes de la madre?

Es muy importante que durante el embarazo mantengas una correcta higiene oral y sigas una dieta equilibrada.
Contrariamente a las creencias populares, el bebé no obtiene el calcio de los dientes de su madre. Cuando el bebé necesita calcio, lo obtiene a través de la dieta o de los huesos de la madre, pero nunca de sus dientes.
Tampoco  es verdad el dicho popular de que “cada embarazo me costó un diente”. Si estás desarrollando más caries puede ser debido a:
1.   Un descuido de tu higiene oral con el consiguiente acúmulo de placa bacteriana. Las bacterias de la placa dental utilizan el azúcar que comes para producir ácidos que atacaran el esmalte de tus dientes provocando caries.
2.   Cambio de los hábitos dietéticos y horarios. A medida que tu abdomen aumente de tamaño empezarás a comer pequeñas cantidades de comida con más frecuencia por qué en seguida tendrás sensación de saciedad. Debes evitar comer alimentos dulces y/o de consistencia pegajosa (chucherías, zumos envasados, refrescos, bollería…)
3.   Vómitos asociados al embarazo o reflujo del ácido del estómago. El ácido del estómago provoca una erosión del esmalte del diente volviéndolo más susceptible a la caries.

¿Por qué me duelen las encías?

Los cambios hormonales que acompañan al embarazo favorecen la aparición de gingivitis.
La gingivitis es una inflamación y enrojecimiento de las encías que puede provocar dolor generalizado de la boca y una mayor tendencia al sangrado. Los problemas de las encías aparecen a menudo durante el segundo mes del embarazo, suelen ser máximos en el octavo mes y mejoran tras el parto. Si antes del embarazo ya tenías problemas gingivales o enfermedad periodontal probablemente se agraven.
Durante el segundo trimestre también puede aparecer un “granuloma del embarazo”. Es una lesión abultada localizada en la encía y que sangra con facilidad. La mayoría disminuyen de tamaño o desaparecen tras el parto.
Los cambios hormonales del embarazo no podemos controlarlos pero sí está en tu mano eliminar el resto de factores que provocan gingivitis y que son principalmente: la placa dental (hay que limpiar cada día los dientes) y el sarro (deberás realizar una limpieza de boca con tu odontólogo).

¿Representan algún peligro el tratamiento dental o las radiografías durante el embarazo?

El embarazo no es una enfermedad por lo que la embarazada puede recibir el tratamiento dental que precise. Durante el primer trimestre se suelen realizan sólo tratamientos de urgencia, ya que es durante el primer trimestre cuando se van a formar las estructuras principales, tales como el Sistema Nervioso Central con el cerebro, el corazón y el Sistema Vascular, etc…
El segundo trimestre suele ser el momento ideal para realizar cualquier tratamiento dental, no existiendo ningún problema en utilizar anestesia local para asegurar la analgesia durante el tratamiento. El odontólogo usará fármacos anestésicos que no afectaran a tu bebé.
El exámen radiográfico es un importante instrumento diagnóstico y de seguimiento de algunos tratamientos dentales. El haz de rayos radiográficos no va dirigido hacia el abdomen y la cantidad de radiación que se produce es pequeña, por lo que podrán realizarse radiografías dentales durante el embarazo siempre y cuando se ponga un delantal de plomo que cubra el abdómen  de la embarazada y proteja al bebé.
En el último trimestre del embarazo puede resultar molesto el permanecer sentada en el sillón dental durante un período prolongado de tiempo y es por ello que se procura evitar la realización de tratamientos largos, aunque no existe inconveniente en practicar tratamientos dentales. El dentista se ocupará de que el abdómen no dificulte el retorno venoso de tus piernas.
No está recomendado el uso de óxido nitroso durante el primer y tercer trimestres del embarazo ya que podría estimularse la musculatura uterina y favorecer la aparición de abortos espontáneos, durante el primer trimestre, y la aparición de contracciones con riesgo de parto prematuro, durante el tercero. Si existen antecedentes de partos prematuros debe evitarse el tratamiento dental durante los últimos meses.

¿Cuándo empezaran a salirle los dientes a mi hijo?

La erupción de los “dientes de leche” o «dientes temporales» suele empezar a los seis meses de edad acabando aproximadamente a los dos años y medio, aunque es completamente normal que a un niño con 9-12 meses todavía no le haya salido ningún diente.
Cuando el diente está preparado para erupcionar la encía suele inflamarse. El bebé puede babear más y encontrarse irritable e inquieto. Dar al bebé un mordedor ayuda a calmarle.

Solo consigo que pare de llorar cuando le doy el chupete con miel

Igual que en los adultos los azúcares son metabolizados por las bacterias de la placa dental produciendo ácidos que atacaran el esmalte de los dientes de tu hijo.
NUNCA mojes el chupete de tu hijo con alimentos dulces como el azúcar o la miel. Tampoco debes darle con el biberón bebidas azucaradas o ácidas (leche con azúcar, zumos envasados, agua azucarada o con miel…) y mucho menos antes de acostarlo ya que tu hijo podría desarrollar “caries del biberón” que destruirían sus dientes.

¿Cuando debo empezar a limpiar los dientes de mi hijo?

Cuando erupcionen los primeros dientes puedes limpiarlos con ayuda de una gasa. Una vez erupcionen los molares podrás empezar a utilizar un cepillo dental adecuado a su edad.
El cepillado requiere de una cierta habilidad por lo que los primeros años debes ayudar a tu hijo a limpiarse los dientes. Hacia los 5-6 años el niño ya habrá adquirido la suficiente destreza como para realizar él sólo el cepillado pero deberás seguir vigilándolo, y ayudando si es necesario, sobre todo en el cepillado nocturno.
Los dientes deben limpiarse después de cada comida y siempre antes de acostarse. A partir de los tres años de edad podrá empezar a utilizar pasta de dientes en pequeña cantidad (el tamaño de un guisante). Existen dentífricos infantiles para niños menores y mayores de 6 años; utiliza el que corresponda a su edad.

Siempre he padecido de caries ¿Mi hijo tendrá el mismo problema que yo?

La aparición de la caries está asociada a diferentes factores: dieta rica en azúcares, mala higiene oral, el tipo de bacterias presentes en la boca y la susceptibilidad de la persona. Ahora ya sabes como y cuando debes empezar a limpiarle los dientes a tu hijo y que alimentos deberías evitar darle.
Hay algo más que puedes hacer para evitar que tu hijo padezca caries en un futuro. Los dientes, cuando erupcionan, lo hacen “limpios” de bacterias. Las primeras bacterias que llegan a la superficie del diente la colonizan y permanecen allí toda la vida. Si tú eres una persona con tendencia a padecer caries tendrás unas bacterias cariogénicas. Las bacterias se transmiten por la saliva, y gestos tan frecuentes como el limpiar el chupete de tu hijo chupándolo tú, probar el biberón para ver si está caliente, probar la comida con la misma cuchara de tu hijo o darle besos en los labios favorecerá que tus bacterias productoras de caries lleguen hasta los dientes de tu hijo.

Mi hijo tiene una caries en un diente de leche, ¿se le tiene que empastar?

Hay que recordar que una caries es una infección y, por tanto, ante una caries en cualquier diente, sea “de leche” o “definitivo” se debe acudir al DENTISTA DE NIÑOS u ODONTOPEDIATRA que valorará la situación y recomendará lo indicado en cada momento.
Los niños necesitan el conjunto de sus 20 dientes temporales para comer y hablar correctamente. Estos dientes también guardan el espacio para los dientes permanentes que erupcionarán posteriormente. El conjunto completo de los dientes temporales sanos permite el adecuado desarrollo de la mandíbula y la cara del niño.
      No deberías esperar a que tu hijo tenga dolor para llevarlo por primera vez al odontopediatra. Una primera visita con el odontopediatra al año ayudará al diagnóstico precoz de enfermedades y a que tu hijo se acostumbre a la consulta dental. 

     Recuerda: una dieta equilibrada, un cuidado dental regular y una consulta temprana con el dentista te ayudará a prevenir los problemas dentales de tu hijo.

Vía : Sociedad Española de Odontologia

¿Por qué la pasta de dientes con flúor combate las caries?

Lavarse los dientes es un gesto que repetimos tras cada comida como parte esencial de nuestro aseo personal. Esta costumbre retira los restos de alimentos, nos deja el aliento fresco y si la pasta contiene flúor reduce la aparición de caries. Es así porque este elemento químico protege el esmalte dental al hacerlo más duro y resistente a las bacterias.

El esmalte está compuesto en su mayoría por un mineral llamado hidroxiapatita. Es muy duro, pero es soluble en los ambientes ácidos que producen, con sus productos de deshecho, las bacterias que habitan la boca cuando se alimentan de los restos de comida presentes en nuestros dientes, sobre todo de azúcares. En esas condiciones el esmalte de los dientes y las muelas se desmineraliza y aparecen huecos. Esas lesiones son las caries.

El flúor de la pasta de dientes -se incluye como fluoruro sódico, fluoruro estannoso o fluorofosfato sódico- ayuda a remineralizar el esmalte, formando fluoroapatita y cerrando los huecos abiertos por las bacterias.

“Los dientes que han recibido flúor son más redondeados con surcos más suaves que favorecen la eliminación correcta de la película bacteriana”, explica a RTVE.es la doctora Rosario Garcillán Izquierdo, del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM). Además, el flúor frena la actividad de las bacterias e incluso mata algunos tipos sensibles al compuesto.

Esta propiedad beneficiosa del flúor se descubrió a principios del siglo XX. El dentista estadounidense Frederick McKay observó que muchos de sus pacientes que residían y se habían criado en Colorado Springs, presentaban unas manchas marrones en los dientes.

Hasta la llegada de este especialista nadie se había molestado en averiguar las causas del desorden dental. Los lugareños lo achacaban a factores de lo más dispares, como la ingestión de demasiado cerdo, leche de mala calidad o agua demasiado dura.

La dosis hace el veneno

Tras un largo trabajo de investigación, McKay averiguó que las manchas se debían a la alta concentración de flúor de las aguas que bebían los residentes. A la vez, observó que la incidencia de caries era bajísima.

Tras este hallazgo, como es la dosis la que hace el veneno, se iniciaron investigaciones para averiguar la cantidad adecuada de flúor que debían tener las aguas para aprovechar sus beneficios sin sufrir los perjuicios. Hoy en día el límite máximo recomendado de ingesta de fluoruros es de 2 miligramos al día, entre el agua, la dieta y la pasta dentífrica.

Las pastas de dientes para adultos contienen 1.000 partes por millón de flúor. El resto de los componentes de la pasta de dientes son abrasivos (sílice hidratada), blanqueadores (dióxido de titanio), componentes para dar al producto la consistencia de una pasta, saborizantes y aromas para hacer la pasta agradable al consumidor.

Un orificio en la pieza dental hasta tocar el nervio

Las caries empiezan a formarse a los 20 minutos de la ingesta de los alimentos. Al principio el ácido solo estropea el esmalte, pero si no se elimina las bacterias continúan su trabajo destructor en la pieza dental, llegan a la dentina y hacen un orificio por el que acceden a la pulpa, tocan el nervio y provocan un intenso dolor.

Hay dos tipos de caries. Las que se producen en el surco de las muelas y las que se producen entre los dientes. Con el hilo dental y un buen cepillado es posible prevenir estas últimas, pero las que atacan el surco de las muelas son muy difíciles de prevenir, por no decir imposible.

Las últimas investigaciones tienen puestas las esperanzas en un compuesto llamado xilitol para prevenir este tipo de caries. El xilitol es un edulcorante que las bacterias no pueden fermentar y está presente en casi todos los chicles sin azúcar. Así, una vez más la química es la aliada de la humanidad para evitar una de las enfermedades más comunes del planeta.

CONSEJOS SIMPLES PARA TRATAR EL MAL ALIENTO DE LOS BEBES

Los padres puede controlar de forma relativamente simple el mal aliento de su bebé, algo que si bien no es muy común, genera preocupación, por ello debemos conocer que cuidados tener en cuenta, para prevenir o evitar el problema.

La higiene es la base obviamente, ya que en primer lugar tanto las encías como los dientes del bebé deben recibir un cepillado suave, con un cepillo adecuado o específico, así como también se deberán asegurar de revisar muy bien su boca después de cada comida, para eliminar los restos.

Se deberá tomar como medida constante, mantener la lengua, las encías y los dientes limpios después de una comida o después de beber leche. Otro factor muy importante a tener en cuenta son los objetos o juguetes que el bebé se lleva a la boca, los cuales deberán ser esterilizados a diario o después de su uso.

En el caso de los dedos, cuando el bebé acostumbra chupárselos, con más razón el lavado de manos debe ser frecuente. En lo que respecta a la alimentación el consumo de azúcar, es una causa decisiva en el desarrollo de mal aliento en los bebés, ya que es el alimento de las bacterias en la boca.

La prevención y tratamiento del mal aliento siempre comienza con una buena higiene oral, pero si se encuentra que el origen del mal aliento es bacterial tal vez el especialista recomiende el uso de antibióticos.

La buena higiene oral a partir de la edad más temprana evita el desarrollo del mal aliento, además de afianzarse como habito para toda la vida en el niño augurándole una mejor salud oral.

El control de la flora bacterial oral desde una edad temprana puede prevenir enfermedades graves a futuro, ya que la salud oral se relaciona como origen de varias patologías, según los estudios de los últimos años y cada día aparecen nuevas relaciones.

Vía :www.odontologos.mx/odontologos/noticias/noticias.php?id=1439

Los Dulces y la Caries

Quizás tu hijo vaya a una fiesta de cumpleaños de un amiguito donde habrá montones de dulces y caramelos. En esta página verás el efecto que tienen los dulces en los dientes de los niños.

Cuando era pequeño me encantaban las chocolatinas y las comía con regularidad. Después de Halloween, me llevaba varias al colegio cada día, y consumía esta substancia venenosa durante semanas y meses. Cuando se me acababan las chocolatinas buenas, comía dulces que no sabían tan bien, porque tenía hambre. Con el tiempo, mi cuerpo sufrió debido a las grandes cantidades de dulces que consumía y comencé a tener caries. Si hubiera sabido cómo afecta la dieta al cuerpo, hubiera podido revertir o prevenir este proceso. Pero cuando asistía al instituto no era consciente de la situación, y nadie me enseñó lo contrario. En su lugar, el dentista rellenó mis caries con venenosos empastes de amalgama.

Puede que creas que unos pocos dulces no son malos, y puede que tengas razón, pero veamos algunos de los ingredientes tóxicos que contienen las golosinas modernas.

El azúcar en la actualidad se hace, en su mayor parte, a base de remolacha azucarera. Las remolachas se prensan, calientan, rebanan, etc. para extraer las blancas moléculas procesadas del azúcar. El dentista Weston Price viajó por todo el mundo y comprobó como las dietas modernas destruyen los dientes. Uno de los principales ingredientes de la dieta moderna es el azúcar procesado, que extrae los minerales de nuestros huesos y dientes, al elevar los niveles de glucosa en la sangre.

El maní tostado es probablemente el único ingrediente natural de muchas chocolatinas.

El jarabe de maíz se hace a partir de maíz que con toda probabilidad ha sido genéticamente modificado; es despachado a un centro, donde se pone a remojo, durante 50 horas, en agua a la que se añade una pequeña cantidad de dióxido de azufre. (La fabricación del jarabe de maíz no es un proceso natural, se necesitan máquinas.) El maíz remojado se muele y se separa; se vuelve a moler y se centrifuga. Se le añaden enzimas extrañas, se refina utilizando filtros, centrifugadoras y columnas de intercambio iónico y se evapora el exceso de agua. El cuerpo no reconoce el jarabe de maíz ni el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa, por lo que no los digiere correctamente y desestabiliza nuestro ecosistema interno y, en muchos casos, produce caries.

Nuez de palma hidrogenada y aceite de coco: la nuez de palma y los aceites de coco pueden ser bastante sanos; sin embargo, si se les somete a procesos de hidrogenación se vuelven tóxicos. El cuerpo humano no puede reconocer grasas hidrogenadas artificiales. Ten en cuenta que nuestro hígado no ha cambiado durante más de 10.000 años, es decir, no ha evolucionado para hacer frente a alimentos elaborados en fábricas. El jarabe de maíz con alto contenido en fructosa es jarabe de maíz con una concentración más alta de fructosa. El cuerpo no reconoce la fructosa del jarabe de maíz, por lo que es procesado por el hígado, como los demás elementos tóxicos.

Por qué los Dulces Causan o Contribuyen a la Aparición de la Caries

Nuestros cuerpos y dientes se mineralizan y desmineralizan a diario. La presencia de azúcar en el torrente sanguíneo provoca oscilaciones del azúcar en la sangre. Cuanto más refinado y sintético sea el azúcar, mas oscilarán los niveles de azúcar en sangre. La oscilación prolongada del azúcar en sangre tiene como consecuencia que minerales como el calcio y el fósforo sean extraídos de los huesos para socorrer al cuerpo, que se encuentra en ese momento en una situación de estrés.

En resumen, alimenta a tus hijos con demasiados dulces y detendrás su crecimiento, al tener sus cuerpos que utilizar minerales necesarios para frenar y neutralizar los azucares tóxicos y los ingredientes altamente procesados de estas golosinas; apenas lo notarás en el día a día, ya que los resultados tardan mucho tiempo a ser visibles en el exterior.

Vía: La caries Dental

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es una enfermedad reversible que afecta a las encías, que como consecuencia de un proceso de inflamación, sangran, cambian de color (encías rojas) y se vuelven más grandes. Está causada por una infección que crean las bacterias.

gingivitis Es una enfermedad inflamatoria periodontal reversible porque no llega a afectar el hueso que rodea el diente.

No todas progresan hacia una periodontitis (afectación del hueso de soporte del diente). El periodoncista diagnostica esta enfermedad clínicamente al detectar un sangrado e inflamación de la encía en mayor o menor grado circunscrito y controlado produce una respuesta inflamatoria mediada por el sistema inmunitario.

En esta fase el periodoncista de Propdental, puede detener el avance de la inflamación de las encías y consigue restablecer la salud periodontal, siempre y cuando la higiene del paciente mejore.

Clínicamente en esta fase se observa una acumulación de placa bacteriana, sangrado indoloro, inflamación, encía más blanda y color más rojo.

Si el paciente no realiza el tratamiento de la inflamación de las encías esta empezará a afectar en forma progresiva al hueso alveolar y ligamento periodontal, con pérdida repetida y constante de los tejidos de soporte del hueso que terminará con destrucción del hueso, movilidad dental y posterior pérdida del diente.

Es muy importante la prevención de esta enfermedad de las encías para evitar que llegue a estadios más avanzados.

La prevención de la gingivitis se logra a través del control de la placa supragingival, con un buen cepillado diario de los dientes y las encías, y controlando los posibles factores externos que afecten a las encías, como por ejemplo tomar algunas clases de medicamentos.

Tipos de gingivitis

gingivitis asociada a placa bacteriana Hay gingivitis asociada a placa bacteriana y no asociada a placa bacteriana.

Asociada a placa: modificada por factores sistémicos (pubertad, embarazo), por medicamentos, por factores locales, ulceronecrotizante.
No asociada a placa: causada por virus o bacterias, factores genéticos, reacciones alérgicas, etc.
Otra forma que existe es la descamativa y consiste en un forma eritematosa difusa en la encía asociada a zonas de descamación epitelial. Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, la importancia de un correcto diagnóstico de este tipo de lesión es muy importante ya que se puede confundir con otras formas y llevar al periodoncista a pasar por alto que esta enfermedad de las encías puede ser la primera manifestación de enfermedades sistémicas subyacentes.

 

Vía Prodental

Ventajas de la ortodoncia invisible

Son muchos los beneficios y ventajas de la ortodoncia invisible, el más valorado por los pacientes es que permite corregir la alineación de los dientes sin necesidad de llevar brackets y, por tanto, sin que nadie note que la persona usa ortodoncia. Se trata de uno de los tratamientos dentales que más cuidan la estética de la sonrisa y que resultan más cómodos. De hecho, actualmente, la ortodoncia invisible, también llamada Invisalign, es el método correctivo más avanzado para resolver problemas de maloclusiones y malposiciones dentarias.

Como los demás tratamientos de ortodoncia que existen, la función de la ortodoncia invisible es mover los dientes de manera progresiva, hasta situarlos en la posición deseada. Para ello, la persona solo tiene que llevar puestos unas férulas transparentes en las arcadas superior e inferior, con las que se logra corregir la mala posición de los dientes sin tener que usar una ortodoncia fija de brackets metálicos o de otro material.

Los alineadores están hechos de un plástico muy resistente, que se encaja en la dentadura y que ejerce presión sobre la dentadura, obligando a los maxilares a desplazarse a su posición correcta. Su eficacia está clínicamente probada y la satisfacción de quienes han seguido un tratamiento de ortodoncia invisible es bastante elevada.

¿Cómo es la ortodoncia invisible?

Antes de desarrollar las ventajas de la ortodoncia invisible o Invisalign, resulta de interés explicar en qué consiste este tratamiento, que se extendió hace unos años como una alternativa a los aparatos tradicionales integrados por brackets y alambres.

Tradicionalmente, los tratamientos con ortodoncia tenían como única finalidad corregir una deficiente estructura dental, sin detenerse en el impacto que los aparatos metálicos provocaban sobre la imagen del paciente, que asumía este “coste” a cambio de solucionar sus problemas. Esto empezó a cambiar hace unos años, cuando los avances tecnológicos se han ido incorporando a la Odongología y, con ello, se ha dado respuesta a la demanda creciente de los pacientes que pedían un plus estético.

A raíz de esto, comenzaron a surgir las ortodoncias estéticas, como la de zafiro, la lingual o la invisible, todas ellas con resultados excelentes. Esta última es, en la actualidad, uno de los aparatos dentales más solicitados, especialmente por los adultos que han ido postergando esta parte de su salud bucodental. Son estos los que ven más beneficios en la ortodoncia invisible, ya que, este tratamiento sin brackets les permite tener unos dientes alineados de una manera discreta y sin molestias en su día a día y vida social.

La ortodoncia invisible o Invisalign consiste en unas férulas transparentes, fabricados en un plástico resistente, que se colocan como si fueran fundas en las arcadas superior e inferior de la dentadura. Las férulas están hechas a medida del paciente, bien a partir de moldes de su boca o, en muchos casos, mediante un software de simulación 3D.

Conforme los dientes se van recolocando durante el tratamiento, habrá que cambiar los alineadores. Esto se hace normalmente cada 15 días, cuando el dentista ajusta las férulas para que los dientes sigan desplazándose de forma progresiva, hasta ocupar la posición deseada. El efecto se va apreciando de forma gradual, poco a poco, hasta que toda la dentadura presente la organización correcta y finalice la ortodoncia.

Ventajas de la ortodoncia invisible

En igualdad de condiciones con otros tratamientos, los beneficios de la ortodoncia invisible son mayores. Es decir, si hay un problema estético o funcional causado por una mala posición de los dientes, sin mayores complicaciones, este tratamiento podrá resolverlo. Entre sus ventajas, destacan las siguientes:

Beneficio estético

La principal ventaja de la ortodoncia invisible es, precisamente, eso: nadie notará que la llevas puesta. En una sociedad tan apegada a la imagen, es importante no tener que sacrificar de forma temporal la estética de la boca para poder lucir una sonrisa bonita que, además de estar sana, sea agradable. Este aparato resulta prácticamente imperceptible a la mirada de los demás.

Hecho a medida

El aparato se fabrica a medida de la dentadura del paciente, a partir de moldes y del diagnóstico del ortodoncista. Por otra parte, cada vez más se utiliza un software en 3D para hacer un completo estudio informatizado en el que se reproduce el estado original de la boca, y se programa un pronóstico de la evolución que deberá ir teniendo semana tras semana durante todo el tratamiento.

Mayor comodidad

Precisamente porque las férulas transparentes están hechas a medida, encajan perfectamente en los dientes y resultan más cómodas. El paciente ni notará que las lleva puestas. Además, la ortodoncia invisible está hecha de un material suave y al no tener brackets, su uso causa menos heridas en la boca y la lengua.

Aparato removible

Se trata de un aparato removible, que el propio paciente se puede quitar y poner con absoluta sencillez. Esta es otro de los grandes beneficios de la ortodoncia invisible, y es que es posible extraer los alineadores para comer, beber o cepillarse los dientes, con lo que se obtiene también una mejor higiene bucodental.

Esto lo hace además un aparato muy práctico, porque si el paciente lo necesita, puede quitarse el aparato para acudir a algún evento o acto importante. Así, es idóneo para aquellas personas que tienen una ajetreada vida social y una imagen pública que quieren cuidar. Eso sí, hay que tener en cuenta que no es recomendable pasar demasiado tiempo sin los alineadores puestos, si se quiere que el tratamiento dé resultados.

Tratamiento más controlado

Es habitual también encontrar opiniones de especialistas que afirman que se trata de un tratamiento más controlado, en el sentido de que es menos probable que se vea interrumpido por factores externos, como pueden ser la fractura del arco metálico o la pérdida de un bracket. Pero también es cierto lo señalado en el punto anterior: puede verse interferido si el paciente no asume su responsabilidad y no lo lleva puesto las horas indicadas por el ortodoncista.

Eficaz

Ha demostrado tener unos resultados muy satisfactorios, ayudando a la persona a lograr el resultado deseado. Como sucede con otros métodos, los efectos se van viendo conforme avanza el tratamiento. Es decir, la eficacia de la ortodoncia invisible o sin brackets está garantizada, al igual que con otro tipo de aparatos dentales. Aún así, hay que consultar con el especialista cada caso en concreto, para que este pueda evaluar la utilidad de la técnica para resolver el problema específico.

Algunos inconvenientes

Después de relatar los beneficios y ventajas de la ortodoncia invisible, cabría hacer algunas consideraciones finales que son de importancia. En primer lugar, los alineadores invisibles sirven para alinear los dientes cuando existe un apiñamiento leve o moderado, pero hay ortodoncistas que señalan que su utilidad es más limitada a la hora de resolver algunas maloclusiones y que, por ejemplo, no resultan aconsejables para tratar problemas de mordida.

Muchos de los inconvenientes de la ortodoncia invisible se deben a la presencia de hábitos nocivos de los pacientes. La persona debe ser consciente de las características del tratamiento elegido y asumir el riesgo de que la técnica no funcione si no sigue religiosamente las instrucciones del dentista, la primera de ellas: quitarse el aparato solo cuando sea estrictamente necesario.

De forma resumida, algunos de las desventajas de este método son:

  • No llevar puesto el aparato el número de horas necesario: si se abusa de la posibilidad de quitarse los alineadores, puede que la ortodoncia invisible no resulte efectiva y que haya que acabar recurriendo a otro tratamiento, pero si se emplea como es debido, es una técnica de ortodoncia con resultados excelentes.
  • Desaconsejable para niños: del punto anterior se deduce que este tipo de tratamiento de ortodoncia no es recomendable para niños, puesto que son menos conscientes su papel en el tratamiento, y es más probable que se quiten los alineadores si les resulta molesta la presión sobre los dientes al desplazarlos.
  • Bruxismo: no es recomendable para pacientes que tienen este trastorno, consistente en apretar o rechinar mucho los dientes, porque las férulas podrían dañarse con frecuencia.

En definitiva, cada método está indicado para resolver unos problemas, por lo que, podría haber situaciones para las que sea necesaria una ortodoncia específica. Por eso, dada la variedad de aparatos dentales y tratamientos de ortodoncia que existen en la actualidad, lo recomendable es acudir a una clínica dental para que un especialista pueda estudiar el caso específico y valore los beneficios y ventajas de la ortodoncia invisible a la hora de resolver un problema concreto.

Vía bonomedico

Ortodoncia Miofuncional -más allá de la maloclusión-

La Ortodoncia es una especialidad de la odontoestomatología que se ocupa del estudio del crecimiento de las estructuras cráneo-faciales y del tratamiento de las posibles desviaciones que se salen de la norma. Para ello, se estudia también la posición de los dientes, las maloclusiones que se dan cuando éstos no encajan adecuadamente entre sí, y si es conveniente intervenir con aparatología para colocarlos en su sitio.5

La palabra «Ortodoncia» proviene del griego orthos (derecho o enderezar) y odonto (diente). Es la rama de la Odontología que se encarga de prevenir, diagnosticar, interceptar y tratar las malposiciones dentarias y trastornos maxilo-faciales.6

La Ortodoncia Miofuncional es la disciplina que tiene como objetivo principal mejorar la función muscular y reducir la disfunción de los tejidos blandos (lengua, labios, carrillos y patrones de respiración), lo que permite el buen desarrollo cráneo-facial, a nivel óseo y a nivel muscular, acompañado del alineamiento dental, todo por medio de la reeducación miofuncional.2,3,4,10

La oclusión dentaria es la íntima relación de contacto que establecen los dientes de ambas arcadas durante los movimientos mandibulares. La maloclusión es una alteración de la oclusión, es decir, una deficiente unión entre los dientes superiores e inferiores. Su etiología es multifactorial, la interacción de los factores ambientales y la herencia pueden incrementar, disminuir e incluso hacer desaparecer una maloclusión.5

La base del pensamiento de la ortodoncia miofuncional radica en que los problemas miofuncionales siempre son la causa de la maloclusión.3 Los conceptos de matriz funcional de Moss y de la interrelación entre forma, función y postura ya desarrollados por numerosos autores, deben estar siempre presentes en la mente de los ortodoncistas. 1

Los factores etiológicos de las maloclusiones actúan dentro de éste contexto de desarrollo de la matriz funcional, en el que se hallan implicados: los huesos (crecimiento), los dientes (erupción), la musculatura (patrón muscular) y el nivel de irrigación vascular e inervación de la misma. A todo ello, hay que añadirle el componente funcional (respiración, deglución y masticación). Sobre éste conjunto de elementos biológicos y sus funciones, actúan los factores etiológicos de las maloclusiones, alterando la armonía en el desarrollo de la matriz funcional.1

En líneas generales, se puede establecer que la mayoría de las alteraciones de la matriz funcional (maloclusiones) se producen como consecuencia de desequilibrios de las funciones que, a su vez, son favorecidos por la presencia de estímulos. 1

El conocimiento de que los músculos de la boca y la lengua ejercen una influencia sobre la mandíbula y los arcos dentarios precede en mucho a los postulados de Angle. En realidad la historia de la terapia miofuncional se remonta a la Italia del siglo XV. Para 1906, el ortodoncista estadounidense Alfred P. Rogers experimentó haciendo que sus pacientes hicieran ejercicios con los músculos faciales y, en 1918, escribió un artículo titulado «aparatos de ortodoncia vivos», en el cual declaró que la función muscular puede corregir por sí sola la maloclusión. 2

Durante los últimos cien años académicos notables, incluyendo al Dr. Angle, Tweed, Frankel y Graber, han mostrado suficiente evidencia de que la disfunción de los tejidos blandos es la fuerza que está siempre detrás de la maloclusión. En años más recientes el Dr. John Mew ha enfatizado que la postura de la lengua y de la mandíbula influencian el desarrollo de los maxilares y la cara.3

En 1907 apareció el famoso libro de Angle «Maloclusiones de los dientes», que detalla los efectos de los malos hábitos orales en la oclusión. Angle afirmó que todas las maloclusiones tienen una causa miofuncional. La terapia miofuncional se convirtió en un popular tratamiento «complementario de la ortodoncia» en las décadas de 1960 y 1970, cuando Daniel Garliner creó el Instituto Miofuncional en Florida EEUU. Garliner capacitó a miles de terapeutas miofuncionales y escribió varios libros sobre el tema. 2

Los dientes erupcionan en la zona neutra de «equilibrio muscular», entre los labios y las mejillas -por fuera- y la lengua -por dentro-. Si existe un desequilibrio postural o funcional a nivel de los labios o de la lengua se altera la posición de los dientes, como consecuencia de la modificación de la intensidad de los vectores de las fuerzas musculares por vestibular y lingual. Por medio de éste mecanismo tan simple, los incisivos inferiores erupcionarán en una posición más vestibularizada (protruídos) o lingualizada (retruídos), según que el predominio de la musculatura sea peribucal o intraoral. La orientación axial final de estos dientes viene determinada por: la dirección eruptiva del diente, la presión de la musculatura labial sobre los mismos y el contacto de los incisivos superiores con los bordes incisales de los inferiores. 1

En los sectores laterales de la oclusión, la dimensión posterior de la misma se establecerá a través del equilibrio entre el potencial de erupción de los dientes (molares y premolares) y el patrón muscular (maseteros) que se oponen al mismo. Cuando la musculatura es laxa, los dientes presentan una mayor capacidad de extrusión (posterorotación mandibular), al contrario de lo que sucede cuando el patrón muscular es potente (anterorotación mandibular) y el grado de extrusión dentaria se de limitada. 1

El practicar la ortodoncia miofuncional requiere un buen entendimiento de la disfunción de los tejidos blandos. Cuando la lengua descansa naturalmente en el maxilar y el paciente respira por la nariz, el resultado es un buen desarrollo de la forma de la arcada. Cuando la lengua no descansa sobre el maxilar y el paciente respira por la boca, la arcada queda angosta y es muy probable que se produzca un apiñamiento dental. Los labios y la lengua pueden influenciar la forma de la arcada y causar el apiñamiento, la acción recíproca de la lengua y su contraparte por parte de los labios y carrillos al deglutir, causan que la deglución visceral provoque apiñamiento dental. El objetivo de resolver la disfunción de los tejidos blandos es hacer que la lengua descanse contra el paladar y que el paciente cierre su boca y respire por la nariz.3

La respiración es la función que más veces se repite a lo largo del día y es fundamental comenzar por conseguir una respiración mayoritariamente nasal. La respiración bucal obliga al paciente a mantener una posición de boca entreabierta y la lengua baja favorece la extrusión molar y la falta de desarrollo del maxilar superior transversalmente.1 Cuando el paciente es respirador bucal, la lengua no descansa contra el paladar dado que la boca está abierta todo el tiempo, por lo que el patrón de crecimiento se hace más vertical que horizontal, lo que se traduce en un perfil facial retrusivo y menor espacio para los dientes anteriores y posteriores en los maxilares.3 Es por esto que se debe establecer la respiración nasal cuanto antes, pero para ello es imprescindible que las fosas nasales sean permeables.1

En la exploración clínica y radiográfica del paciente se puede apreciar presencia de ojeras subpalpebrales por el cansancio que supone la obstrucción respiratoria, el paciente suele tener un sueño inestable y ello le provoca un cansancio mantenido; por otra parte, las vías aéreas superiores pueden no ser suficientemente permeables por motivos anatómicos, como narinas colapsadas, desviación de tabique, cornetes hipertróficos, presencia de adenoides hipertróficas, etc. (campo de la otorrinolaringología), o por motivos de alergias, como rinitis alérgica, bronquitis, asma, etc. (campo de la alergología). En cualquiera de los dos casos se debe explorar al paciente y derivarlo al especialista correspondiente para que reciba el tratamiento oportuno. 1

Los respiradores bucales presentan: posterorotación mandibular, retrusión leve de maxilar superior y crecimiento vertical del mismo, extrusión de los incisivos inferiores pero no de los molares inferiores lo que conlleva a una marcada curva de Spee, e incisivos superiores poco extruídos por el efecto de bloqueo que provoca la interposición labial inferior a nivel del resalte existente, por otra parte se extruyen los molares superiores al no estar en contacto con los molares inferiores debido a la situación postural de la mandíbula. 1

Si la respiración bucal (factor etiológico) persiste, la rotación posterior de la mandíbula se intensifica y el mentón se retruye progresivamente. La habitualmente mal diagnosticada «retrusión mandibular» no es más que un problema rotacional de la mandíbula. 1

La reeducación comienza con la respiración y sigue con la deglución. La respiración bucal, cuando es considerada como hábito primario, suele ir acompañada de una deglución atípica (hábito secundario), como consecuencia de las características de la maloclusión. 1

La deglución atípica viene determinada por una limitación en la movilidad lingual que impide la realización del correcto patrón de la deglución. Durante la deglución normal, la musculatura lingual debe ascender hasta contactar su dorso sobre el paladar duro. En éste punto, la presión de la lengua sobre el paladar va acompañada de una expansión del músculo transverso de la lengua. La repetición de éste efecto, en un número de veces que oscila entre quinientas a dos mil veces al día, actúa como estímulo sobre el desarrollo transversal de la arcada superior. 1

La limitación de la movilidad lingual sitúa a la masa lingual en una posición baja durante la fase de reposo de la misma. Durante la deglución, la lengua, incapaz de realizar un movimiento de ascenso eficaz, se propulsa y ejerce un efecto de presión sobre los sectores anteriores habitualmente de las arcadas. Dicha presión puede realizarla sobre la arcada superior (protrusión de los incisivos superiores), sobre la arcada inferior (protrusión de los incisivos inferiores), sobre ambas arcadas (biprotrusión) o bien entre las arcadas (mordida abierta anterior). En algunos casos la presión lingual puede ser lateral y generar una mordida abierta lateral. 1

En la deglución reversa y visceral el movimiento excesivo empuja en dirección inversa al crecimiento natural e impacta el desarrollo facial. La postura de boca abierta produce un perfil facial retruído y menos espacio para dientes anteriores y posteriores. 3 Clínicamente presenta las siguientes características: incompetencia labial, interposición labial inferior, e interposición lingual. La deglución con interposición labial o lingual está asociada a overbite disminuido y/o overjet aumentado o disminuido. 1

El tamaño de la lengua también tiene importancia, un caso de macroglosia con interposición lingual lateral provoca mordida abierta posterior bilateral. La hipertrofia de las amígdalas puede ser la causa de una posición adelantada de la lengua. 1

El frenillo lingual tiene un papel muy importante en la posición de la lengua. Con un frenillo normal, la punta de la lengua debe poder alcanzar la bóveda palatina con la boca abierta. La imposibilidad de elevar la lengua impide que desempeñe correctamente sus funciones. Un frenillo lingual corto limita el estímulo de la lengua sobre el paladar provocando un hipodesarrollo transversal del maxilar superior y mordida cruzada posterior. 1

El primer objetivo en la ortodoncia miofuncional es que la lengua tenga suficiente espacio para descansar en el maxilar superior. Su segundo objetivo es hacer que el paciente respire a través de la nariz con los labios juntos. Si el paciente no respira por la nariz, no podrá tampoco tener un desarrollo normal del arco ni una alineación dental correcta. Los pacientes que dejan de respirar por la boca son más saludables y tienen menos alergias e infecciones causadas por respirar por la nariz. Resultan pacientes más sanos que crecen sin estar sujetos a los perjudiciales hábitos que limitan el desarrollo facial. 2

La disfunción de los tejidos blandos afecta además la función de la articulación temporo-mandibular (ATM). La deglución incorrecta no sólo empuja la mandibula hacia atrás y restringe el crecimiento, también comprime la ATM.3

El desorden de la ATM fue identificado por primera vez por el Dr. J. B. Costen en 1943, como una condición en la cual la articulación está sometida a una presión excesiva por parte de los dientes mal alineados, de los músculos y/o los maxilares. El Dr. Costen demostró que el dolor de oído, cabeza y cuello puede eliminarse al corregir una mordida inadecuada y retirar el exceso de presión en la ATM al «abrir la mordida» con aparatos intraorales.3

La ATM es una articulación bastante compleja. Los síntomas del desorden de la ATM pueden diferir de paciente a paciente, haciendo conflictivo el diagnóstico. La mayor parte del tiempo el enfoque es en la articulación cuando los síntomas realmente no están relacionados con la articulación, los síntomas están más involucrados con los músculos cráneo-faciales.3

Es comumente conocido que los brackets pueden corregir practicamente todas las maloclusiones, con o sin extracciones, el problema radica en que al retirar los brackets los dientes tienden a regresar a sus posiciones originales. Hecho demostrable en la tendencia a recidivar de los dientes luego de la ortodoncia regular, aún recomendando a los pacientes el uso de retenedores. Tal como lo señala el Profesor Vaden, frecuentemente los pacientes tratados con aparatos fijos, incluso aquellos que usaron retenedores, regresan posteriormente con el ortodoncista durante su vida para volver a alinear los dientes.3

Los problemas de recidiva post-retención de la ortodoncia son ampliamente conocidos. Los brackets son muy eficientes para alinear los dientes pero frecuentemente se requiere de retención fija de por vida para asegurar la estabilidad de la corrección. Luego de retirar los retenedores, incluso después de años de uso, los dientes pueden recidivar.3

La investigación de Little, Riedel y Artun, en el área de retención, refleja que en algunos casos el grado de recivida fue más grave que la maloclusión original, que el apiñamiento aumenta a tal grado durante el período de 10 a 20 años post-retención que tan sólo el 10% de los casos mostraron resultados aceptables a largo plazo. La investigación concluye que la única forma de asegurar un alineamiento satisfactorio después del tratamiento es con el uso de retención fja o removible de por vida.7

Es también consciente que existe cierto grado de resorción radicular en la mayoría de los casos tratados con aparatos fijos por la fuerza continua del arco, no sólo el acortamiento de la longitud de la raíz sino también su parte anterior. Un estudio comparativo evaluó el impacto de las fuerzas ortodónticas contínuas e intermitentes sobre la resorción radicular, encontrando que las fuerzas intermitentes durante 8 semanas produjeron significativamente menos resorción radicular que la fuerza contínua dirigida de la misma magnitud y duración.8 Otro estudio que involucró 8 horas de fuerza continua seguidas de 8 horas sin fuerza concluyó que la fuerza intermitente recluta osteoclastos de manera eficiente mientras provoca una mínima resorción radicular.9 Los aparatos de la ortodoncia miofuncional usan fuerzas intermitentes por lo que minimizan el daño a la raíz dental.3

Al momento de evaluar a un paciente en la clínica más que ver el tipo de maloclusión de Angle se deben buscar las causas de la malposición dentaria. Se debe valorar el nivel de disfunción de los tejidos blandos, primeramente la posición de la lengua en la boca la cual debe descansar contra el paladar justo por detrás de los dientes anteriores, luego se debe evaluar la forma de respiración que debe ser nasal y no bucal, y posteriormente la deglución que debe hacerse sin que exista una excesiva actividad del músculo orbicular de los labios. El desarrollo facial normal del paciente debe ser hacia abajo y hacia adelante, por lo que se debe resolver la disfunción de los tejidos blandos para que la cara se desarrolle normalmente.3

Durante la consulta se deben evaluar, además de la disfunción de los tejidos blandos, la oclusión, las relaciones dentales y la forma de la arcada.3

La experiencia clínica ha podido constatar cómo la supresión de hábitos disfuncionales, unida a la reeducación de la deglución atípica y los trastornos asociados, permite equilibrar y tonificar la musculatura orofacial implicada, corregir dichas disfunciones y posibilitar una intervención ortodóntica óptima. También se ha constatado que un gran porcentaje de maloclusiones, asociadas o no a trastornos esqueléticos y/o musculares, estaban relacionadas con dichas alteraciones funcionales.6

La reeducación funcional juega un papel fundamental en: la ortodoncia preventiva, ya que si se reeduca la musculatura como factor etiopatogénico antes de que se establezca la maloclusión se previene la misma, la ortodoncia correctiva, ya que si se controla la musculatura se controlan las fuerzas adversas facilitando la acción positiva de la aparatología, y por último la retención, evitando recidivas al tratar la disfunción o el mal hábito. 1

Desde el inicio de los tratamientos en ortopedia cráneo-facial para la corrección de las anomalías maxilo-mandibulares y dentofaciales se han presentado una gran variedad de pensamientos filosóficos y técnicas biomecánicas y biofuncionalistas que han permitido el desarrollo de diversas aparatologías ortopédicas removibles, fijas o combinadas.10

Los aparatos funcionales están formados por una gran variedad de medios terapéuticos encaminados a corregir las displasias esqueléticas que subyacen en el fondo de muchas maloclusiones. Todos ellos tienen un mecanismo de acción indirecto, es decir, son transmisores de fuerzas. Ellos por sí solos, no emplean fuerzas directas. Algunos aparatos pueden generar fuerzas directas, pero son siempre fuerzas añadidas y complementarias al mecanismo de acción principal. 11

El nacimiento de los aparatos funcionales y su desarrollo posterior ha ido encaminado a la corrección de las maloclusiones de clase II en las cuales existe un resalte aumentado. El procedimiento clínico estriba en producir un adelantamiento de la mandíbula hasta una posición de neutro-oclusión. Este movimiento mandibular genera por sí solo un estiramiento de las fibras de los músculos masticatorios produciendo un vector de fuerza que va a ser responsable de muchas de las acciones del propio aparato. Éste sería el mecanismo de generación de fuerzas indirectas, común a todos los aparatos funcionales. 11

La mayoría de los aparatos funcionales se caracterizan por: ser de acción indirecta (transmisores de la fuerza muscular a las estructuras esqueléticas y dentarias), ser de tipo removible, despertar la función y rehabilitar el sistema estomatognático, potenciar y estimular el crecimiento mandibular. Lo que en realidad producen estos aparatos es un cambio en el equilibrio neuromuscular del sistema estomatognático. Terapéuticamente, el lograr este desequilibrio produce la acción terapéutica buscada. 11

La musculatura afectada cuando se coloca un aparato funcional es la formada por los músculos masticatorios (temporal, masetero, pterigoideo interno y pterigoideo externo) y algunos músculos faciales (orbicular y buccinador, principalmente). 11

Mención aparte merece toda la musculatura suprahioidea, estos músculos tienen tres funciones principalmente: mantienen el paso de aire por la faringe inferior, controlan la posición y la función de la lengua, y mantienen el equilibrio entre los músculos del cuello y los músculos masticadores. En las maloclusiones clase II existe un desequilibrio en esta musculatura debido a la posición retrasada y descendida de la mandíbula, lo que ocasiona un descenso en la posición de la lengua y una dificultad en el paso del aire por las vías aéreas inferiores. La consecuencia de esto es un círculo vicioso en el cual cada vez la mandíbula se sitúa más baja y la posición de la lengua cada vez está más descendida. Para romper este círculo vicioso es necesario volver a establecer un equilibrio en toda esta musculatura. 11

Al colocar un aparato funcional se provoca un adelantamiento mandibular que va a sacar el cóndilo de su situación posterior de reposo. En esta situación, el cóndilo ocupa una posición más baja en relación al techo de la cavidad glenoidea y más anterior en relación al meato auditivo. La existencia de cartílagos secundarios (cóndilo y suturas) influidos, no sólo por la acción hormonal, sino también por factores externos, como es la actividad del músculo pterigoideo externo, estimula la actividad mitótica en la capa precondroblástica del cóndilo mandibular. Por lo tanto, la protrusión mandibular provocada por un aparato funcional es capaz de estimular al cartílago condilar y aumentar la longitud efectiva de este hueso. También se ha encontrado una remodelación en la parte anterior de la fosa glenoidea, lo cual contribuye a un posicionamiento más anterior de la mandíbula.11

Las fuerzas de la lengua, labios y músculos faciales circundantes son suficientes para mover los dientes hacia cualquier posición. La lengua por sí sola puede ejercer 500grs de fuerza, al colocarla en su posición correcta en el maxilar, es capaz de expandir las arcadas y alinear los dientes. Una vez corregida la disfunción de los tejidos blandos los resultados son mucho mejores, permite al ortodoncista alinear los dientes de foma más eficiente sin que sean necesarias fuerzas mecánicas pesadas, disminuyendo la resorción radicular así como también garantizando mayor estabilidad post-retención.3

Los avances tecnológicos y cibernéticos en el campo de la odontología a finales del siglo XX se manifiestan hoy en día en diversas especialidades estomatológicas. Muestra de estos avances es la aparatología funcional, desarrollada en Australia por el Dr. Chris Farrell y colaboradores, quienes han presentado y difundido estos avances con base en sus investigaciones y experiencias clínicas en la aparatología funcional tradicional y aparatología fija que dieron origen a la fundación Myofunctional Research Co., presentando el Sistema Trainer y Myobrace®. El diseño y fabricación de este sistema de dispositivos intraorales para ortodoncia se basa en el tratamiento temprano de los problemas ortodóncicos y del desarrollo cráneo-facial en niños y adolescentes así como también los problemas de ATM en adultos y protectores bucales deportivos.2,4,10

La ortodoncia miofuncional plantea que la causa de la maloclusión es la disfunción muscular. Los resultados de la ortodoncia miofuncional no provienen de fuerzas excesivas sobre los dientes, sino que se enfocan en corregir la función, adecuando las fuerzas de la lengua y los labios para desarrollar la arcada y los maxilares, mejorando así el alineamiento dental. En la mayoría de los niños puede observarse desde una edad temprana signos como respiración bucal, succión digital, protrusión lingual o deglución atípica. Estos hábitos son causantes del desarrollo de la maloclusión. La corrección de los mismos, no sólo corrige la maloclusión si se tratan a tiempo, sino que tiene también el potencial de mejorar el desarrollo facial. 2

Partiendo de la idea compartida de que la corrección de las estructuras anatomo-morfológicas es inviable sin la corrección de las alteraciones miofuncionales y viceversa, es la intervención temprana la que persigue restaurar cuanto antes la funcionalidad de la deglución, masticación, respiración y músculos implicados.6

La intervención temprana de la maloclusión y de los malos hábitos miofuncionales es la clave de la ortodoncia miofuncional, el objetivo es corregir los hábitos miofuncionales tan pronto como éstos se hagan evidentes. El tratamiento ortodóncico temprano puede prevenir problemas serios de desarrollo en los pacientes en crecimiento, y puede reducir la complejidad del tratamiento y el tiempo requerido cuando sea necesario un futuro tratamiento ortodóncico fijo. El tratamiento temprano puede también alcanzar resultados que no son posibles cuando la cara y los maxilares han dejado de crecer.3

El tratamiento precoz de los niños en una etapa óptima del crecimiento (entre 5 a 8 años de edad) con técnicas de ortodoncia miofuncional puede facilitar posteriormente el tratamiento ortodóncico y ofrecer mayor estabilidad. 2 Investigaciones recientes demuestran que el introducir los métodos de tratamiento temprano de ortodoncia miofuncional disminuye la complejidad de futuros tratamientos ortodóncicos con brackets, de hecho se encontró que muchos padres declinaban el futuro tratamiento con aparatos fijos. Muchos casos demuestran mejoras de manera consistente tanto en el crecimiento cráneo-facial como en la forma de la arcada.3

En 1989 se funda Myofunctional Research Co., utilizando la tecnología CAD (Computer Alded Design) para el desarrollo de las investigaciones y fabricación del Sistema Trainer y Myobrace®. Esta tecnología facilitó la producción de un aparato universal, intraoral y flexible hecho de silicona no termoplástica o poliuretano que permitía conservar su forma sin sufrir cambios durante su uso. Estaba prefabricado con medidas y formas específicas prediseñadas, con características terapéuticas que influenciaban la musculatura oral y por consecuencia la función muscular intra y extrabucal en los pacientes donde se indicó su uso.10

El Dr. Farrell incursionó en el campo de la ortopedia funcional aplicando activadores como el de Frankel, el Bionator y el Twin Block, combinando éstas técnicas con su experiencia en aparatología fija ortodóntica y buscando principalmente el tratamiento precoz con el fin de prevenir a tiempo o iniciar la corrección de los desórdenes de las articulaciones temporomandibulares, mejoró la calidad de los tratamientos corrigiendo las causas que originaron las maloclusiones. Le dio más importancia a: los tejidos blandos y a las disfunciones (respiración y deglución) como factores de recidiva en los tratamientos ortodóncicos, disminuir la extracción dental como recurso de tratamiento para liberar el apiñamiento y ganar espacio en los arcos dentales, corrección del retrognatismo mandibular, y a guiar correctamente la dentición desde edades tempranas de desarrollo.10

Los aparatos funcionales del Sistema Trainer y Myobrace® están prefabricados con silicona de alto grado que les brinda la característica de una máxima flexibilidad y comodidad. Dentro de sus elementos, unidos todos entre sí en una sola estructura, se observan: pantallas vestibulares y palatolinguales, canales para los dientes, base oclusal que permite la separación interdentaria con un efecto de guarda que repercute en la descompresión de la ATM, lengüeta para el posicionamiento propioceptivo de la punta de la lengua como en las terapias miofuncionales y foniátricas, para-labios en la zona del orbicular mandibular para romper la fuerza hiperactiva del labio y músculo del mentón, entre otros. Algunos Trainers presentan pequeños orificios en su cara anterior, en la zona incisiva, para facilitar la respiración y adaptación funcional del aparato en el paciente.10

Muchos de los aparatos funcionales originales tienen buenas y malas características. Una de las principales es que en realidad no corrigen la función, algunos diseños de estos aparatos disminuyen el espacio de la lengua en el paladar. El Sistema Trainer y el Sistema Myobrace® de MRC han sido diseñados para resolver los problemas existentes en los aparatos funcionales, favorecen la ubicación de la lengua en su posición correcta en el maxilar superior. MRC corrige la función a la vez que los dientes se alinean.3

La ortodoncia miofuncional principalmente se preocupa por corregir la función para tener un crecimiento y desarrollo correcto. Cuando la función se mejora, el crecimiento natural hacia abajo y adelante desarrolla espacio superior para el buen acomodo de todos los dientes (incluidos terceros molares), produciéndose menos apiñamiento.3

Los objetivos del tratamiento miofuncional deseado para los pacientes son: el paciente debe respirar por la nariz, los labios deben estar en contacto en reposo y la lengua debe estar en su posición correcta, no debe verse actividad de los labios cuando el paciente trague, oclusión clase I con neutro-oclusión, dientes bien alineados, y por último mejorar el desarrollo facial permitiendo al paciente alcanzar su mayor potencial genético.3

Para lograr los objetivos y los resultados del tratamiento miofuncional es necesario que el paciente use el aparato 1-2 horas durante el día y toda la noche mientras duerme, de forma regular y diariamente.3,10

Es primordial conseguir la colaboración del paciente, debe darse cuenta de cuánto le perjudica la disfunción o el mal hábito para que decida colaborar en su reeducación. 1

Para el control de los hábitos perniciosos como: uso prolongado de chupete, succión digital (chupar el dedo), onicofagia (comerse las uñas), linguofagia (morderse la lengua), queilofagia (morderse los labios), mordisqueo de diferentes objetos, etc. deberá intervenir el ortodoncista, los padres y/o el paciente comprometiéndose a controlar el hábito.

 

Vía: Ortondoncia

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